A la búsqueda del oyente

Las radios sociales han sabido instalarse como una opción para la democratización de hecho de la comunicación, y a través de esto, de la democratización general.

Las radios sociales han sabido instalarse como una opción para la democratización de hecho de la comunicación, y a través de esto, de la democratización general. El trabajo que han hecho ha sido arduo, largo, agridulce y muy loable. Es por esto que, si bien siempre hay mucho por hacer en cada aspecto, y hay preocupaciones básicas en este tipo de medios como el financiamiento, la legalidad, etc., creemos que es menester ahora dar un paso más allá en los debates acerca de su papel en la sociedad.

Consideramos que este paso consiste en ir a la búsqueda del oyente. Fuera de la concepción participativa que históricamente han dado este tipo de radios al oyente, no dejándolo solo para una escucha pasiva, sino interpelándolo a formar parte de la comunicación, es cierto también que el oyente también oye. Esto es: todo el positivo trabajo que se vino haciendo en materia de radios sociales, tiene que encontrar su corolario en ampliar y diversificar a su público. No ser los mismos diciendo las mismas cosas para los mismos de siempre. Consideramos que esto es posible sin dejar de lado los objetivos primeros y los enfoques y temas que abarcan las radios sociales. Concretamente, es necesario que el trabajo de estas radios llegue a más personas. Y para que llegue a más personas debe no solo informar, sino ser entretenida. Debe ser estética y agradable.

Esto nos conduce a un debate insoslayable que es el de la calidad y el de la diversificación de temas y formatos. En cuanto a calidad, lo que se dice puede ser mucho más y mejor escuchado si se dice de forma audible, esto es, no dejar de lado la calidad radiofónica para las producciones que las radios sociales emitan. En general, los trabajadores de radios sociales no tienen nada que envidiarle a aquellos de radios comerciales en cuanto a creatividad y capacidad profesional. Esto hay que explotarlo de cara a diversificar la audiencia, llegar a más oídos, no aburrir, ser originales. Se malentiende a veces que darle importancia a la forma es superfluo, que lo que importa solo es el contenido. Esto es así para aquellas personas que ya saben lo que van a escuchar, pero no alcanza para llegar a aquellos que buscan algo más en una radio. Atender equilibradamente a forma y contenido debería ser —hoy por hoy— un objetivo y un tema para las radios sociales.

Existe la equivocada idea de que algo, por ser alternativo, tiene licencia para no ser de buena calidad. De que lo alternativo está bien de por sí, desde el vamos, más allá de lo que diga. Y esto, paradójicamente, es relegar el contenido a un segundo plano. Forma y contenido deben potenciarse con un fin común, que es el fin por el que las radios sociales vienen luchando desde hace tanto.

Respecto de la diversificación de temas y formatos, sería muy positivo agregar todo tipo de contenidos en las grillas radiales, como humor, ficción, música, arte, literatura, y no girar en torno a los mismos temas de siempre. Lo mismo acerca de los formatos: entrevista en vivo, informe, documental, radioteatro, campañas, series de contenidos en capítulos, música en vivo, etc., es decir, apropiarse de todas las herramientas radiofónicas en amplio sentido. Hay varias radios que lo hacen y es muy positivo. Combinar la innovación y la diversificación en cuanto a herramientas, formatos, temas y enfoques, cuidando la calidad, será un paso importante para ir a la búsqueda del oyente.

Es cierto que muchas de las radios sociales tienen preocupaciones más urgentes, como lo mencionábamos, y que las problemáticas técnicas son una constante, pero el tema de ir a buscar al oyente y por consiguiente elevar la calidad, debería ser primordial en las agendas de trabajo. Esto también nos conduce a un tema importante que es el de las Nuevas Tecnologías. Hoy por hoy existen formas baratas y fáciles de aprender y manejar (software, hardware, Internet, etc.) para trabajar en radio, por lo que más que nunca el impedimento técnico se reduce y las posibilidades aumentan para producir radio de calidad, radio que efectivamente llegue a más oídos para que más cabezas puedan pensar y reflexionar de una manera más amena acerca de temas y objetivos que las radios sociales vienen trabajando y que sin duda son indispensables para fortalecer las democracias y efectivizar los Derechos Humanos.

Foto: http://www.flickr.com/photos/lmbernhardt71

A la búsqueda del oyente

También te puede interesar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.