Agustín Espada

Entrevista a Agustín Espada, especialista en comunicaciones (UNQCONICET).

Los FOMECA están caídos desde fines de 2015. Es una situación que a las radios comunitarias les molestó bastante, sobre todo pensando en los de 2015 que salieron y no los pagaron.

Hay una cuestión de dos cosas: primero, el momento que se otorgaron los FOMECA. Las últimas líneas son muy numerosas, en cantidad de premios otorgados y en el monto, fueron en el último trimestre del año pasado (2015). Me bajé las resoluciones para que no se perdieran (en el cambio de página web).

En primer término, no se pagaron muchos, no se comenzaron a pagar por la fecha en que fue resuelto el concurso. Porque fue resuelto muy al cierre del año, no se habían empezado a pagar en 2015. Ahí está la decisión política, como manto de todo esto, de no darle curso al pago de los FOMECA ni a las nuevas líneas de FOMECA de la nueva gestión de ENACOM. Pero una parte, no fueron pagados por AFSCA porque era a fines de 2015. Y otra parte: no está del todo cubierto el premio, por ejemplo de 100 mil pesos, les entregaron la mitad, 50 mil, porque en el reglamento de FOMECA se da la mitad cuando se entrega el premio y luego hay que rendir los gastos, por la segunda mitad. Para que esté todo controlado y que haya una exigencia de rendir por lo menos el 50% de los gastos.

Justo estoy escribiendo un artículo sobre todo el proceso 2009-2015, de AFSCA y del sector sin fine sde lucro, y entrevisté a Andrea Conde, la Directora del área de Proyectos Especiales que era la que ejecutaba los FOMECA. Me decía que seguramente las auditorías van a arrojar irregularidades en la rendición de los fondos y que ellos tuvieron que lidiar con esas irregularidades en la gestión de los FOMECA, porque básicamente (te estoy diciendo lo que me decía ella), me decía que esas irregularidades se dan por el trato con un sector que no es apegado al papelerío, a las condiciones burocráticas. Me decía “le estás pidiendo a una FM de Jujuy, de un pueblo, que te den una Factura A”. Entonces ese proceso de rendición de gastos es un problema en la gestión de los FOMECA y con la relación de financiamiento con el sector, en el caso que sea otro instrumento.

Hay dos razones: una principal, es de ENACOM, de no dar curso a los FOMECA ni al lanzamiento de nuevas líneas de financiamiento. Y después estos dos factores: que AFSCA entregó en último trimestre de 2015, y la otra: que quedaba desembolsar la segunda parte de algunos FOMECA, se congeló por la política de ENACOM.

En esto es en lo que se vendrían a escudar, venimos viendo que siempre la excusa de ENACOM es “hay muchos FOMECA, muchas irregularidades”, lo dicen todo el tiempo públicamente ¿Puede ser que se agarren un poco de esta cantidad del último trimestre (de 2015)?

Sí y no. Pienso que se escudan en que piensan que AFSCA entregó muchos premios cuando ya sabían que se iban. Y, al mismo tiempo, pienso que solo en 2015 y con esta gran cantidad de premios, se logró cumplir con lo que establece la Ley que se debe otorgar a través del FOMECA a los medios sin fines de lucro, dicho en la palabra de Conde. Recién en 2015 se cumplió con el 10% recaudado por AFSCA. Y con toda esta cantidad de premios. Es decir: que de última, esta hipótesis de que si estaban mal diseñados los premios y mal diseñadas las líneas, los hubieran vuelto a diseñar y los lanzaban en junio, por la misma cantidad de premios, aprovechando la estructura que estaba para relacionarse con el sector. Lo hubiesen hecho “bien” o de acuerdo a sus criterios. Yo no sé si están mal ejecutados los FOMECA, hay irregularidades en la asignación de los premios. Yo hablé con las organizaciones de medios comunitarios y me decían que el FOMECA era una herramienta muy buena que, en algunos casos, no sabían por qué algunas organizaciones se premiaban y otras no. Si bien es cierto que la principal causa por la que las organizaciones quedaban fuera del otorgamiento de los premios era la falta de papelerío, o sea: mal presentados o tarde, o falta de papeles. Y esa era la primera causa, sobre todo en las líneas de producción, que es donde más organizaciones se presentaban, donde más premios daban.

Después no encuentro los motivos, que no sean político-ideológicos, para que no se le asignen nuevas líneas al sector. Sobre todo teniendo en cuenta que, por ejemplo, según los datos que tenemos en el ICEP, entre 2013-2014-2015 se asignaron, en 3 tres años, 154 millones de pesos, como dice el informe “El estado del Estado” (ese dato está chequeado y es así). El plan de fomento a la industria audiovisual, que lanzaron hace 2 meses, de 400 millones de pesos de los cuales 200 pone la industria y 200 el Estado, con esos 200 millones (que si bien son únicamente para cine y TV), es más de lo que el Estado puso en 3 años para el sector comunitario, ¡y era flor de política! Que verdaderamente cambió la gestión y ayudó mucho al desarrollo del sector.

Y que por ahí, con la mini-crisis en contexto de aumentos, las radios tienen previstos ciertos gastos…

Hay FOMECA que son para producir servicios informativos que los tenés que cortar. Es el financiamiento de los recursos humanos para ese informativo. Y eso repercute en la programación, en la sustentabilidad artística del medio, que a la vez repercute en la sustentabilidad económica o comercial del medio.

¿Y esa auditoría se terminó de hacer?

A las redes les llegó un mail con una respuesta de ENACOM con el pedido de las auditorías, diciendo que estaban hechas sobre cerca de la mitad de los FOMECA, que las había hecho la AGN, pero tenías que igualmente hacer un pedido de información pública. No mandaron las auditorías. En la web de AGN decían que estaban pero no. Y si no la opción era un pedido de información pública. Ese mail decía cuántos de los premios se habían pagado, cuántos restaban pagar, qué porcentajes. Pero en un listado.

Sí, la respuesta al pedido de información que nosotros hicimos era algo como que no podían dar todavía respuesta sobre un hecho administrativo que no había finalizado (no terminaron la auditoría)

Seguramente van a faltar papeles. Porque es una realidad: es un sector que no está muy amigado con el papelerío, no está acostumbrado a que le exijan factura. ¡El sector comercial está acostumbrado a no pagar cargas sociales! Cada uno tiene su rollo, no estoy estigmatizando al sector sin fines de lucro, es una caracterización.

Si es eso, me decía Conde, que se queda tranquila. Están los montos, están los premios asignados. Ninguna organización se quejó porque no estaban los fondos… Para mi AFSCA tiene ochocientas mil manchas y agujeros, pero justo el FOMECA, con todos los problemas que tuvo… Estamos hablando de seis años de aplicación de la ley, donde en ningún momento la parte del FOMECA, o del financiamiento, estuvo frenada, que recién se cumple con el 10% en el último año… La sexta parte de ese proceso contó con la correcta ejecución de los fondos. ¡Así y todo era recontra rescatable! Aparte en el recorrido histórico de la política de comunicación del sector sin fines de lucro.

Siguiendo esa línea ¿qué otros métodos, por fuera de fondos o de pauta oficial, podría llegar a implementar el Estado para garantizar la sostenibilidad de estos medios?

La principal ayuda, pienso yo, que debe darle el Estado al sector, es el trato igualitario. Las mismas condiciones con las que se trata al sector estatal y al sector comercial de la comunicación, para el sector sin fines de lucro. Empezando por la seguridad jurídica, a través de las licencias. Es como la piedra basal para la gestión o la profesionalización o el andamiaje administrativo de la gestión de los medios comunitarios. Pienso yo que con una licencia se le facilitan un montón de cosas: conseguir créditos, las relaciones con los bancos, las más formales, duras, las más administrativas. Con un papel que te dice que por diez años esa porción del espectro es tuya. Serán 10 Km. a la redonda, pero es tuya.

De hecho el mismo FOMECA se complicó al principio y tuvieron que encontrar el vericueto de la figura de “productora” para que medios sin licencia pudieran presentarse.

Sí, eso además se solucionó rápido. Porque hubiera generado una brecha al interior del sector, que existe por la trayectoria de los medios pero que se hubiese aumentado. Hubieses alimentado a las emisoras más establecidas, las de los permisos de 2006 y postergado a las que habían surgido en el intermedio.

¿Te parece que es responsabilidad del Estado apoyar económicamente a las radios comunitarias?

Sí. Para empezar porque el Estado, como dice la CIDH, tiene que fomentar, con una política activa hacia la diversidad de voces. Alimentar la diversidad de voces en ese mercado. Siempre hablan de la figura de una plaza donde hay diversas voces: cuanta más gente haya en esa plaza, mejor para la democracia. El Estado, dice la CIDH, tiene que fomentar la llegada de más gente a esa plaza. Y si hay gente con megáfonos, el Estado debe: o dar más megáfonos o sacar los megáfonos a los que los tienen, para decirlo de una manera caricaturesca. Pienso que sí: el Estado tiene que tener una política de fomento, y al mismo tiempo, más como opinión, sobre todo porque la gestión de los medios públicos no los considera como tal: son medios gubernamentales, estatales.

La primera vez que presentamos el informe de diagnóstico, en diciembre de 2014 (en octubre 2015 fue la segunda versión, más completa) y lo presentamos en marzo 2015 en La Tribu, había una investigadora española que decía que en España no había medios comunitarios. Eran los medios de las comunas que daban espacio a los distintos integrantes de la sociedad. Eran medios comunales, hacían honor a su caracterización. La comuna participaba de la gestión de esos medios. Ese rol lo cumplen acá los medios comunitarios.

También saliendo un poco del microclima porteño, que acá por ahí los medios sí tienen una postura política o ideológica más marcada. Hay otros medios sin fines de lucro que directamente ofrecen el servicio de saber, avisar, que pasa el camión lechero, o el de la basura a tal hora, o que se dicen cosas por la radio.

Como teléfono. Ahí queda clara la necesidad como medio comunitario.

Pienso que sí. Si uno contempla por ejemplo Radio Nacional, que son 42 emisoras, una amplia red pero que no llega a todos lados. Tiene que ver con esto de concebir a los medios públicos como tales. No divide quien cumple ese rol de medio público, al darle lugar a la comunidad en los contenidos y en la gestión de esos medios. Por eso pienso que sí, que el Estado debe y tiene que fomentar estos medios.

Otra pregunta, es relativa a la pauta oficial. En los últimos años hubo una forma de manejarla, y ahora hay otra, sin caracterizarlas… ¿Qué relación te parece que pueden llegar a tener ahora las radios del sector comunitario con la pauta oficial? Y atarlo con lo que hablamos antes: si no tener licencia, no tener seguridad jurídica, complica para acceder a pauta privada, que sería una fuente de financiamiento posible, si bien en muchas radios no la ven como tal…

La pauta oficial de Nación, distribuyó $6578.7 millones de pesos entre 2009 y 2015. El sector sin fines de lucro, según publicó La Nación con datos de Jefatura de Gabinete, de todas las organizaciones que nosotros identificamos en censos, resoluciones y reconocimientos, que son unas 35, 36 que recibían pauta oficial. De esas, les asignaron $ 26.7 millones de pesos. Un chiste, una cargada. Imaginate si le hubiesen dado la mitad de la plata que le dieron a Spolski, a todo el sector sin fines de lucro. Y en vez de crear y alimentar medios que no se sostenían económicamente, darle a medios con trayectoria de veinte años y con identificación de la comunidad en la que están, con experiencia en la gestión. Imaginate lo que hubiera sido para la economía de esos medios. Y para la políticas de comunicaciones del sector.

Por eso, cuando hablamos a veces con Becerra, Mastrini y Marino, planteamos esta idea de saber si la política hacia el sector sin fines de lucro fue como un motivo o un objetivo genuino del impulso de la Ley o fue un impulso político para conseguir la adhesión de cierto sector político, de la militancia de los derechos de la comunicación, que luego se vio postergado. Y analizamos la distribución de la pauta oficial: ahí, como mínimo, hay una contradicción…

Los FOMECA tardaron cinco años, hasta el sexto, en aplicarse correctamente el 10% [N. del E.: el 10% estipulado sobre el total de la recaudación por gravámenes que hacía AFSCA]. La distribución de pauta oficial, fue un chiste. Y ahí no había ningún impedimento legislativo para tenerlo como una herramienta a favor de la gestión de la publicidad oficial, y darle fondos al sector sin fines de lucro. Y después el tema de las licencias: casi no se dieron. Sí es para resaltar las licencias a los canales de TDA.

El análisis de la pauta oficial es una herramienta para pensar que tal vez no era tan cierta la política hacia el fomento y el apoyo del sector sin fines de lucro. Porque con esto, que les podían haber dado 260 millones, diez veces más que los 26 que le dieron, y no lo hicieron… No había nada para que no lo hicieran.

¿Y ahora se sabe algo de la pauta oficial?

No sé nada. Sí sé que funciona la pauta nacional, la de la provincia. Funcionan algunos municipios, incluso. Como por ejemplo Lanús, que está manejado por Cambiemos. En algunas web está la publicidad de ese municipio (Clarín, La Nación u Olé). Lo que no sé es con qué tipo de distribución o criterio.

Lo que sí, me parece completamente ilógico que haya habido necesidad y urgencia para acomodar las reglas del juego a los intereses de los grandes jugadores y no haya habido necesidad y urgencia para reglamentar el uso de la principal herramienta de moldeo del sistema de medios argentino. Porque la pauta oficial ha sido, en estos doce años, la principal herramienta de “látigo y zanahoria” para con los medios de comunicación.

¿Qué pensás que pasa con eso? ¿Por qué llega un gobierno y no impulsa una norma que ponga reglas claras sobre la pauta oficial? ¿Es la tentación de contar con esa herramienta?

Pienso que sí, que cuando los gobiernos llegan al poder y ven el ídem que les da la caja de la pauta oficial, dicen “vamos a tenerla por las dudas… si alguien se porta mal… si la podemos utilizar para disciplinar a ciertos actores…” y me parece que tiene que ver con eso que decís. Es una tentación, si no… no se explica. En el gobierno de Cristina fue muy obvio el sesgo de la distribución de la pauta. Incluso fue tema de campaña, que no pasó nunca.

Incluso fue más efectiva y más utilizada la herramienta de la pauta oficial sobre el sistema de medios que la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual: porque, más allá de que la Ley se utilizó, casi en un 60-70% de la aplicación, de los recursos humanos, técnicos, etc., ueron para combatir al grupo Clarín. Y eso no modificó nada el mapa de medios.

Lo que sí modificó el mapa fue la pauta oficial, que alimentó las cajas de muchos medios que no se sostuvieron cuando esa caja se secó.

Y este gobierno llegó y no la tocó. No sabemos si la redujo o no. No transparentó la gestión, no se abrieron los datos y uno puede entrar a chequear cómo se está distribuyendo. Uno abre el diario (los que todavía lo leemos en papel) y ve los avisos, uno escucha la radio y escucha más avisos en una radio que en otra… Y te vas dando cuenta más o menos adónde están yendo esos montos.

¿Cómo funciona esto? Digamos, que no exista una ley que ponga reglas claras de distribución, genera un vacío un poco absurdo porque igualmente hay un abuso de la distribución inequitativa con la pauta. ¿No hay otras herramientas que se puedan imponer para responderle a ese mal uso?

Becerra sabe muchísimo más que yo (y que nosotros tres juntos –risas-). Pero claramente se usa la pauta oficial como un subsidio a los medios de comunicación. A la actividad de los medios. Cuando el objetivo de la publicidad oficial tiene que ser otro. Yo no veo mal que se distribuya esa publicidad por criterios de audiencia, entre otros, porque el objetivo de la publicidad es dar a conocer, hacer públicas, ciertas herramientas, políticas, instrumentos que lanza el Estado. En ese sentido, me parece que cuanta más audiencia sea receptora de ese mensaje, hablamos de una buena política en la gestión de la publicidad oficial.

Y que sea equitativo, vos tenés tanta audiencia, te damos esta cantidad de pauta. Que se vaya modificando, con una gimnasia de actualización constante, con criterios que se combinen. Porque la medición de audiencias: ¿quién la mide?

Es como cuando se hablaba de distribuir los fondos del Fútbol Para Todos por el rating que hacen los equipos: ¿quién mide ese rating? Hay que tener cuidado porque las mediciones a veces están “tocadas”, son estimaciones, otras veces no. Entonces, es una herramienta a tener en cuenta.

Después los subsidios: subsidiar y establecer vías de financiamiento para sostener la actividad de los medios de comunicación, es otra cosa. Que tiene que tener reglas mucho más claras que la publicidad oficial. Y que también, como te dije hacia el sector sin fines de lucro, que debe ser fomentado para que las voces lleguen a esa plaza que habíamos dicho como forma figurativa, que también el sector comercial llegue a esa plaza con mejores herramientas, con mayor diversidad. Que se establezca una vía de subsidio más fiel, más clara.

La pauta oficial ¿siempre fue vista como un subsidio? ¿Por qué la tenemos que pedir para sostener los medios?

Porque si no te responden lo que pasa cuando vas a decirle ahora al gobierno que le de a Tiempo Argentino o a Radio América más pauta oficial. O por ahí el gobierno te dice “mirá nosotros le damos por la cantidad de oyentes”, con un semanario y una radio con 1 punto de share, “le damos lo que le corresponde”. Entonces tiene que haber ahí un mecanismo de subsidio, que sea equitativo, no igualitario. Que contemple diversidades, situaciones. Creo que es una buena vía para mejorar la distribución de la pauta oficial y diferenciarla de un subsidio. Porque tienen objetivos diferentes.

Yendo al mercado publicitario, ¿qué relación tiene el sector comunitario con ese mercado? Sabemos que es muy poca. Pensamos en una forma de mercado marginal o una salida por otro lado. No vemos relaciones con la economía popular, por ejemplo.

Primero decirte que no tengo idea, de cuál es la relación del sector, de los montos que maneja con la publicidad privada.

Después te digo que fui una vez a uno de los CECA que hacía AFSCA y subió al escenario a exponer un representante del Credicoop. Y después, en la ronda de preguntas, uno le planteó: “usted representa al banco de las cooperativas, pero en las cooperativas no pautan, tienen publicidad en Mitre, La Red, en otras radios pero no en las cooperativas”. Y esto tiene que ver, como ejemplo, con una falencia del sector que pienso, tiene que ver con aunar esfuerzos. Está geográficamente bien distribuido el sector comunitario, es diversa la geografía que cubren los medios comunitarios. Garantizan una audiencia, en su conjunto, diversa y no sé si grande pero considerable. Tranquilamente podrían armar una bolsa de segundos publicitarios para negociar con otra fortaleza. No tengo noticias de que eso exista, por eso lo menciono. Pero pensá que se junten todas las radios del conurbano y las de Capital, y formen una cooperativa o lo que sea, para gestionar el 20% de los segundos publicitarios de todas las radios. Y ahí tienen otra fortaleza. No te digo que va a pautar Canon, o alguna de esas marcas de colchones que están todo el tiempo.

Ahí tenés otra cobertura, otra cantidad de segundos para vender, otro monto de audiencia. Es una estrategia que propondría. Tal vez pueden sentarse. No te digo que ofrezcan todos los segundos publicitarios pero sí una buena parte. Es lo que hacen los grandes medios en Internet. Hay un consorcio de webs de grandes diarios en Argentina y se juntaron para combatir la depredación de pauta publicitaria que hacen Facebook, Google, etc. Armaron un consorcio, como una central de medios que le vende a las empresas los espacios publicitarios, o cierto porcentaje, de todas esas páginas. Porque “juntos somos más”. Tantos espacios, tantos clicks para vender. Que en caso de la radio sería tanta audiencia. Esa es otra fortaleza. Negociás de otra forma.

Es interesante para preguntarle a las radios, porque las asociaciones de medios comunitarios, las redes, tienen como un tabú desde el vamos, con lo económico. Hacen mega estructuras para mil cosas pero hay muy pocos casos en que se pensó en la gestión. Pensar unidos, un plan económico. Hay una falencia de los mismos medios, que se sienten chicos, que tienen tabúes económicos, está lo ético como un obstáculo más que como fortaleza.

Además, esta fortaleza de juntarse, tiene que ver con conseguir los fondos, tener fortaleza en la negociación para convencer al que se sienta del otro lado de la mesa. Y también para sostener y para mantener la independencia y la autonomía de los anunciantes. Porque no es lo mismo que un anunciante contrate el 10% de los segundos de la emisora. Entonces es una emisora A con un anunciante B. Pero si no le gusta algo, el anunciante se va, y eran el 10% de los segundos publicitarios. Ahora, si somos todos negociando, hay otra relación con los anunciantes. Impacta de otra forma.

Es una buena pregunta para las radios, para pensar alternativas. Porque muchas radios tienen armada un área para buscar publicidad pero nadie quiere o saber hacer eso…

Sobre todo es importante por la estructura del sector publicitario. Que se organiza de a grupos. Están las centrales de medios que compras segundos en medios, y las centrales de publicidad que compran presupuesto de las marcas para publicitar en las centrales de medios. Es bastante corporativo, por decirlo de alguna forma. Son grandes actores. No te digo que las radios van a ir hablar con las grandes centrales de medios porque se junten cuarenta radios pero sí que van a empezar a adoptar la musculatura que tienen los otros actores dentro del mercado publicitario. Para negociar de otra forma. Porque pasa eso, se gestiona así la publicidad. Los diarios venden centímetros y espacios a centrales de medios que se las gestionan. “Tantos metros a Clarín, tantos a La Nación, etc.” y gestionan así con los anunciantes. Y lo mismo pasa con la radio. La publicidad se gestiona así.

¿Qué pasa con el mercado publicitario en la radio en general? ¿Es la radio todavía un territorio fértil para la inyección de capital publicitario? ¿Hay todavía una torta publicitaria atractiva? ¿Hay un resquicio donde la radio comunitaria tenga un terreno fértil donde intentarlo?

Nunca se movió mucha plata en la radio. La radio siempre fue, de las industrias culturales como las vemos en la UNQui por lo menos, siempre fue la industria cultural, el medio de comunicación con menores barreras de entrada porque también tenía el techo más bajo. No ibas a hacer millones de dólares gestionando una emisora. Por eso también los medios comunitarios, en su mayoría son radios FM porque tienen pocas barreras de entrada. Necesitás poca inversión inicial. Y al mismo tiempo porque no es tan amplio el “gap” de ganancia que tenés. Porque el mercado publicitario siempre fue de los más chicos, comparando con la TV y la gráfica, como industrias tradicionales, siempre fue mucho más chico. Y ahora es mucho más chico que Internet, también. Internet tiene entre el 15-18% de la distribución de pauta publicitaria y la radio está en los 6% [N. del E.:datos de la CAM: http://www.agenciasdemedios.com.ar/inversiones-publicitarias/inversiones-2015/

Pero, dentro de esta distribución, la radio se mantiene constante y hasta crece algunos puntitos, algunas décimas, año a año. Incluso crece en 2016 en Argentina, teniendo en cuenta que se recorta la publicidad oficial. El Estado es el principal anunciante de la radio. Ejerce un rol en la publicidad que no ejerce en ninguno de los otros tres medios. En ninguna de esas tres ventas de publicidad, el Estado es principal anunciante. En la radio lo es, desde hace mucho años. Una década por lo menos.

Lo que estaba tratando de evaluar, es cómo impactaba en el crecimiento publicitario de la radio, la merma de la distribución de la pauta oficial. Y sigue creciendo. Eso quiere decir que para los anunciantes sigue siendo un mercado interesante. Por un montón de características que tiene la radio como medio publicitario, que la hacen todavía interesante e irremplazable para algunas actividades de las audiencias.

Y creo que sí es un mercado interesante para que surjan medios. De hecho se ve que se venden y compran radios. Surgen nuevas radios. Se compran PPP y se arman radios comerciales, como Radio Con Vos. Hay un mercado como que está en movimiento, es vigoroso todavía.

¿Hay emprendedores comerciales que compran una radio sin tener ya un multimedio? ¿O pasa que los dueños de las radios son los que ya tienen espalda y un diario y compran una radio?

Hay algo de eso. La estructura del mercado de radios del Gran Buenos Aires, que son los datos que tenemos a mano, está compuesta casi en su totalidad por grupos que son multimedios. Que además de una radio tienen otros emprendimientos. Las únicas empresas que gestionan radios, sin otro tipo de medio audiovisual, son Metro y Blue (que tienen dos radios y alguna revista, pero sin nada fuerte) que son una empresa de radiodifusión; y después está Rock and Pop con Splendid, que son de Fénix. Ahí está el modelo de negocio: Fénix produce música, que tiene a la radio como ventana para sus negocios. Y tiene una espalda importante.

Pero después, incluso se va concentrando año a año un poquito más el mercado. A fines de 2015 Grupo Indalo que tenía cinco radios compró la mitad de la sexta. Se fusionaron el grupo PRISA con Albavisión, y es un grupo de seis emisoras más. Hay grandes actores en el mercado de radios.

Pero, más allá de esto que contradice la primera respuesta que te di, que es un mercado fértil para los negocios, creo que la combinación de los pocos costos operativos que tiene la emisora y la navegación a velocidad crucero del mercado publicitario. Digamos que no me pondría un diario, ni un canal, pero una radio puede ser. No sería alocado pensar en que surja una nueva emisora como Radio Con Vos o como Vorterix, que tenga la radio como principal instrumento de negocio. ¿Cuánto hace que no surge un diario de tirada justamente diaria? Es difícil…

¿Y de audiencias tenés idea si se mantienen? Con todas las crisis que se han augurado para la radio.

Se mantienen. Lo que sí se produce es un alejamiento, hay una diversificación de los dispositivos a través de los cuales se consume radio que es amplísima. Y que tiene que ver también con la característica de la radio como medio de comunicación. Del mensaje radiofónico. Se lo puede escuchar en cualquier soporte.

Internet lo que produce es que se independiza. Desde mi perspectiva, la radio es la industria mediática que más se independiza del soporte: se puede escuchar en cualquier dispositivo que esté conectado. Leer el diario en el celular es medio incómodo, tal vez sí en un tablet, o en el celular lo leés por Twitter. Ni que hablar de los contenidos audiovisuales o televisivos, no es muy cómodo o si tenés un celular medio malo…

¿Y pueden ser atractivas para el mercado publicitario estas características de la radio?

Además, teniendo en cuenta los datos de pérdida de tirada de la gráfica y de pérdida de audiencia de la TV abierta, la radio no perdió tanto. Pierde audiencia, claro. Porque compite con otros consumos, porque las prácticas van cambiando. Hoy impacta mucho el video, la viralización, la radio tiene una deuda pendiente con la viralización. Hablaba a principios de año con los chicos de Posta que hacen podcast, me decían que trabajan todo el tiempo en viralizar el audio. Y no la marca. En que se distribuya el soundcloud o audioboom de la pieza que ellos producen. En generar cortes que produzcan recomendación. Y todo lo que incluye la viralización. Muchos de los consumos de los usuarios en Internet, tienen que ver con las recomendaciones, a través de viralización. Y que me parece que el video lo ha solucionado mejor, con GIFs, con Vine y esas cosas. El audio como tal, y la radio como parte, tiene como una vuelta de tuerca que no dio…

Y por eso creo que es tan exitoso lo de Radiocut. Porque da en el hueso con la cuestión del consumo a demanda, con la cuestión de difundir los contenidos en las redes sociales. Para mi las emisoras fallan en la gestión de los contenidos que ya están producidos. Ni siquiera digo que produzcan contenidos exclusivos para Internet. El otro día en Twitter ponía que María O´Donnell compartía, Andy también lo hizo, recomiendan cortes de su programa en Radiocut. Las radios no ponen ni a un productor… No digo que recorten todo pero si pasó algo interesante o el conductor pide que lo pongan en redes sociales. Vorterix lo hace un poco más pero porque tienen la cabeza en eso. Si fallan en eso… Pero me parece que hay un proceso que no están dando todavía.

En este contexto, jugando un poco y pensando a futuro, pensando en la sustentabilidad, el mercado, y esto de la adaptabilidad de la radio, que puede aparecer en distintos soportes, dada la escucha en lugares donde no puede consumirse otra cosa, de a poco vemos que lo que hacen los jóvenes, que es escuchar música, en Spotify, en Youtube, la publicidad está ahí también. ¿Qué pasa en el futuro con esa “amenaza” a la radio en concreto? Especialmente hacia la radio comunitaria que sigue buscando la onda hertziana, ¿va a haber un pasaje hacia la radio por Internet en algún momento?

Hay un proceso de transición, en el que estamos. Pero siempre se habla de partir de un punto, para llegar a otro. Me parece que Internet, como la veo, puso a las industrias culturales en un clima de transición que no sabemos cuándo va a terminar. Es como un un núcleo que se van acelerando los cambios, aparecen plataformas y todo eso modifica. El otro día, me mandó Fernando de La Retaguardia, la aplicación de la radio. Y me parece que está bueno que le den bola a esas nuevas plataformas. Pero creo que políticamente es peligroso el discurso de que la radio va hacia Internet. Porque disuelve en ese discurso un montón de problemáticas que son legítimas, sobre el espacio que debe tener la radio comunitaria en el espectro radioeléctrico, que es donde se produce la mayor cantidad de audiencia, y donde tiene la radio la mayor cantidad de audiencia. Sobre todo porque el discurso de la radio por Internet, que se lo escucho mucho a algunos miembros de la comisión redactora de la ley convergente, disuelve las brechas geográficas y tecnológicas, y de conectividad, que hay en el país.

Cada tanto trato de hacer el esfuerzo de sacarme de la cabeza al momento de analizar, el lugar donde estoy, que es el lugar con mejor conectividad (y que así y todo es mala). Venía en el subte con Tunein y se cortaba. Y estamos en el lugar donde mayor cantidad de inversiones se producen, donde las empresas de telefonía y datos móviles mayor cantidad de antenas y guita ponen, y es bastante deficiente.

Por eso creo que sí, obviamente, las emisoras comunitarias tienen que pensar en la radio multiplataforma pero no ir más delante de lo que está haciendo el mercado. Digamos: Radio Mitre, tiene Cien Radios, que es la web de contenidos radiofónicos más visitada del país. Tiene más visitas únicas que las páginas de los cinco canales de TV de aire. Tiene un caudal de audiencia interesantísimo. Muchísimo público cautivo. No producen un solo programa de radio en exclusiva para Internet. Todos los contenidos exclusivos son radios online musicales. No ponen ni un conductor, ni a uno pagan para que presente los temas. Son playlists pero, a diferencia de Spotify, se hacen radios y uno no puede seleccionar la música. Sigue siendo broadcasting, está programada la música y uno la está escuchando, sin interactuar.

Es la web de contenidos radiofónicos más visitada del país y con todo ese volumen de negocio, y no te hablo que les entre muchísima guita pero tienen la audiencia. Con ese volumen de audiencia, no ponen un conductor que presenta los temas. Si no lo hacen ellos que buscan la guita es porque mucha guita no debe haber.

Vorterix: el modelo de la radio en Internet, LA apuesta multiplataforma de la radio, tiene ochocientas mil repetidoras. ¿Internet no te lleva la radio a donde quieras? Sí, claro pero después están las condiciones de conectividad de cada lugar. Lo dice Pergolini: donde no hay una repetidora, tengo las entradas a la web bajas. Hay todavía, y es muy fuerte, el rol de la radio por aire. Entonces, sí, obvio: hay audiencias, hay consumos. Sobre todo porque algunas comunitarias de Capital tienen por ahí audiencias que están más en Internet, que la usan, que consumen online. Hasta con nivel universitario, etc. Que tienen otro acceso, otro feeling con las tecnologías. Pero cuidado con pensar que la radio va a ir por Internet y desprestigiar el aire como plataforma porque absorbe un montón de reclamos que son legítimos…

Es una zanahoria incierta…

Por alguna razón todavía las emisoras se siguen comprando y vendiendo. Porque ahí hay negocio todavía. Y si hay negocio quiere decir que ahí están los anunciantes que todavía no confían mucho en Internet. Entonces a esos anunciantes tiene que llegar el sector sin fines de lucro ¿Cómo? A través de las licencias, que le den el lugar en el espectro y tengan las mismas condiciones. Después vemos en Internet… Pero primero defendamos el lugar en el aire. Que defina la ley, no la industria.

Después que La Tribu haga la radio online musical de Manu Chao, con 24 horas de Manu Chao, lo que quieras. Para mi ese discurso tiene ese riesgo. Y sobre todo por muchas de las figuras políticas que lo pronuncian…

Como que quieren sacarse el problema de encima…

Pongamos nombre y apellido: Gil Domínguez, que está en la comisión redactora de la ley, dice que en tres años nadie va a escuchar radio por aire. Que se tome un colectivo y se fije si escucha la radio por Internet cruzando el Puente Pueyrredón… Se corta todo. Y estamos hablando de ese puente, no te dije más lejos. En ese sentido me preocupa ese discurso. Y sería más preocupante que lo asimilen las comunitarias, cosa que no creo igualmente.

Se viene una “ley de convergencia”. ¿Cómo lo ves?

Sí, con Santiago Marino entrevistamos a Gil Domínguez y después asistí a algunos de estos encuentros a ver qué están pensando. Y me parece que lo rescatable es que el logro de incluir al sector sin fines de lucro como sujeto del derecho a la comunicación es irrevocable. Todos contemplan al sector como tal en la comunicación.

Después hay que volver a militar y volver a insistir el tema del 33% del espectro. Porque hay mucho acento en el fomento a la producción sin fines de lucro, que es bueno y tiene que existir, hacia la producción de comunicación comunitaria pero yo no veo tantos pronunciamientos desde los encargados de diseñar la regulación, acerca de la reserva del espacio en el espectro. Por eso, retomando también la pregunta anterior, pensando en que la radio en tres, cuatro o diez años se va a escuchar con Internet… da como para estar atentos. Me parece que es bueno pensar la regulación para que sea efectiva a lo largo del tiempo, pensando en el desarrollo tecnológico, que la LSCA estableció mecanismos de actualización y rediscusión, que nunca fueron aplicados. Está bueno que se piense una ley convergente, es interesante la discusión, de la definición de la convergencia, etc. Pero sin perder de vista las condiciones actuales del mercado. Porque lo que va a pasar en diez años, está bueno pensarlo y debatirlo, pero hay algo que está pasando ahora. Se tiene que regular todo: lo que pasa ahora y lo que puede llegar a pasar en diez años. Lo que pasa ahora es condición esencial para cómo se desarrolle la industria en los diez años posteriores.

Sobre todo porque muchos analistas de políticas de comunicación dicen que cuando dejás que la industria se concentre, generando políticas en pos de los negocios, la industria responde enseguida. Está esperando eso. Agarra ese clima. Clarín te compra Nextel, cuatro o cinco empresas con espectro. Ahora, si después querés hacer una política de desconcentración, pasa lo que pasó en estos seis años, con todas las tachaduras, asteriscos, falencias, y las observaciones… Pero cuando vos atacás o tratás de mermar la concentración, es muy difícil, por no decir imposible. La última gran desinversión que hubo en medios en el país fue la de CIE, los mexicanos que tenían las radios, etc. Que los obligaron a desinvertir y les hicieron caso. Pero ahí el gobierno tenía a mano los compradores… Pero si no, es muy difícil. Por eso es que es tan preocupante que te digan que este proceso es transitorio. Como dice Marino: “te toman el pelo”. ¿Vas a hacer que rescindan el contrato de Telecom con Fintech? Ya está, ya pasó…

Agustín Espada

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