Documental sonoro. Una alternativa estética para contar la realidad

Un híbrido periodismo-arte para contar historias reales con sonidos.

Siempre destacamos la capacidad de la radio para contar historias. Pero ¿cuánto lo hacemos? El género del documental sonoro es una atractiva alternativa para producir contenidos con un fuerte énfasis en el valor narrativo del sonido.

Qué es

Definir al documental sonoro no es tarea sencilla. Y quizás allí radica uno de sus beneficios: ¿qué mejor que sacarnos de encima las definiciones estancas que nos terminan encorsetando la creatividad? El documental sonoro es un género de autor/a y por lo tanto, tiene tantas formas de ser llevado a cabo como autores y autoras que se lo propongan.

Ahora bien, iniciaremos con una definición general propuesta por el Foro de Documental Sonoro en Español SONODOC, que funciona como buen punto de partida, sobre todo para comenzar a pensar y para preguntarnos y repreguntarnos por la práctica propia y las posibilidades que nos da el sonido.

SONODOC dice que el documental sonoro es un género que sirve para contar historias reales con sonidos. En una primera mirada esto puede parecer una verdad de perogrullo, pero escarbando un poco en las tres partes de la definición, podremos empezar a entender qué diferencia al documental sonoro de un documental radiofónico en general o de un reportaje o informe.

Contar: volver a las narrativas, a la potencia del cuento en la tradición oral, darle una importancia decidida a las estructuras narrativas, escapar de la noticia inmediata como única alternativa del periodismo sonoro.

Historias reales: se trata de que el género se encargue de narrar la realidad, y para eso debe ir a ella, comprenderla y saber mostrarla.

Con sonidos: claro, ustedes pensarán: “todo en radio es sonido”. Y es cierto. Pero la inclusión de esta parte de la definición responde a la necesidad de hacer énfasis en el rol narrativo del sonido, en entender que estamos construyendo piezas sonoras y que tomaremos decisiones sobre los sonidos que aparezcan, porque no da lo mismo: el sonido en sí mismo brinda información, cuenta algo. Esto nos permite equilibrar la participación de todos los elementos del lenguaje radiofónico, y no apoyarnos solo en la voz como vehículo de información.

Adicionalmente, nos gusta pensar al documental sonoro como un híbrido periodismo-arte, donde no solo importa lo que contamos, sino también cómo lo hacemos. Podemos ofrecer un tema de interés, una información o historia de relevancia, pero hacerlo de una manera creativa y bella de escuchar.

Escuchá la primera parte del documental “Un día de muertos en San Gabriel Chilac, México”. Podés encontrar los diez capítulos aquí.

¿Para qué puede servir?

Para abordar tipos de contenido que nos piden un abordaje más profundo, calmado, pormenorizado. Y podemos contar desde historias de vida, a hechos de la Historia, pasando por relatar problemáticas o temáticas sociales, políticas o culturales. Si bien toda historia puede ser contada con documental sonoro, algunas son más sonoras que otras y pensar en esa clave nos puede dar alguna idea: un archivo sonoro como disparador, la radio o el sonido como protagonista de la pieza, historias sobre música, la musicalidad particular de nuestro protagonista.

Elementos

Como género de autor/a, nada está prohibido en el documental sonoro. ¿Queremos usar ficción? Intentémoslo. ¿Queremos usar narrador/a? Escribámoslo. ¿un fragmento completo de radioarte en el medio de nuestra historia? ¡Por qué no! Ahora bien, revisemos algunos elementos que nos parecen interesantes como propuesta para pensar el género. Seguramente con algunos no estés de acuerdo, y estaría muy bien. Si te permite pensar la propia práctica, repensarla, discutir lo que acá proponemos, bienvenido sea. Veamos

Paisaje sonoro

Alguna vez nuestro compañero Alejandro Cornejo Montibeller lo definió como el quinto elemento del lenguaje radiofónico. Como verán, en el curso ya profundizaremos sobre este concepto. Por ahora importa que el documental sonoro es un género ideal donde integrar registros de sonidos ambiente para vestir las historias, y muchas veces con una importancia narrativa protagónica. Esta característica está muy relacionada al punto siguiente.

Periodismo de inmersión

Lo llamamos periodismo de inmersión cuando podemos ir a recoger las historias allí a donde las historias suceden. Salir de los estudios de radio como única posibilidad. Si queremos hacer un perfil, contar la vida de un personaje, en el documental sonoro preferiremos ir a donde vive, entrevistarlo rodeado de sus actividades habituales, y de cómo estas suenan. Hoy en día hay cada vez mejores grabadoras, incluso en los celulares, como para salir a grabar tanto entrevistas como acciones, como si nuestro grabador se tratara de una cámara. Ir a donde suceden las cosas con el objetivo puesto en lograr “mostrar” lo que sucede a los oídos de nuestra audiencia.

Documento sonoro

A veces perdemos de vista que cuando nuestra historia es producto de una investigación periodística, si la queremos contar para radio debemos pensar en obtener documentos como en cualquier investigación, pero intentando que éstos sean sonoros. Esto es: aquello que va a respaldar y dale veracidad a nuestra pieza debe incluir pruebas audibles. Con esto nos referimos desde las propias entrevistas y grabaciones de campo que obtengamos, como el uso de audios de archivo de todo tipo. El concepto de archivo sonoro se construye tanto con aquello que usemos para nuestro documental como aquellos archivos que produzcamos como parte del proceso de investigación y registros. El documentalista sonoro también está generando el archivo del presente para su uso futuro.

Escuchá “Mil sonidos en un golpe”, documental coproducido entre el CPR, Eco-Educación y Comunicaciones (Chile) y Radio JGM de ICEI-Universidad de Chile y prestá atención a la presencia de documentos sonoros.

Ahora, si obtenemos un documento gráfico, no alcanza con que un locutor lo lea: recordemos que estamos cando una obra estética y démosle una vuelta de tuerca más: podemos hacer una dramatización, un poema, o hasta grabar la lectura del documento pero con algún juego interesante con la cantidad y variedad de voces, los paneos o una edición creativa. Lo que estamos haciendo es componer una obra artística con un insumo periodístico. Debe ser comprensible, pero también disfrutable.

Narrador/a

La figura del narrador en el documental sonoro depende del estilo de cada autor/a. Por nuestro lado, cuando es posible, preferimos que no haya narrador, o que se lo minimice lo máximo posible. Es decir, intentar que la historia se cuente sola, que la cuenten las voces de los y las protagonistas y los propios sonidos. Si debemos incluir narrador, que sea para asistir a la comprensión, y no para funcionar de protagonista o de protección hacia el oyente. Muchas veces la inclusión de un narrador nos agrega una instancia más que se interpone entre el oyente y la historia, y por lo tanto, afectamos su identificación con ella. Otra idea: si debemos poner narrador, pensemos en un guión ágil, estético, con un ritmo y musicalidad determinados. Tomemos decisiones y no lo hagamos hablar de la primera forma en que se nos ocurre. Otra vez, démosle una vuelta de tuerca.

Entrevistas

Es muy probable que hagamos entrevistas para nuestro documental sonoro. Pues bien, aquí hay un punto en donde entenderemos mejor la diferencia de este género con otros géneros periodísticos. Como lo venimos diciendo, nos interesan los temas que queremos contar pero también cómo suenan y lo que esos sonidos comunican. Por eso, prestaremos especial atención al atractivo sonoro que tenga un entrevistado/a. Y lo que es muy importante, respetaremos las formas en las que ese entrevistado se expresa, porque en la forma hay mucha información. Por lo mismo por lo cual preferimos que las historias se cuenten a sí mismas, nuestra intervención en la edición debe ser a conciencia. En el documental sonoro valoramos los silencios de los testimoniantes, porque por algo hicieron un silencio; valoramos el error, porque nos agrega verosimilitud y porque muchas veces los lugares donde nos equivocamos traen una carga fuerte de información. Adoraremos la musicalidad de las voces. Nos interesan no solamente por los textos que transportan sino porque son un sonido más de nuestra partitura.

Tips:

  • Para obtener esa frescura en las entrevistas, no recomendamos tener entrevistas previas de preparación.
  • Usaremos a nuestro favor el hecho de que trabajamos con registros sonoros para obtener testimonios más profundos, sinceros. El grabador de sonido es menos “acusador” que una cámara, una luz y un micrófono. Generemos ese clima de intimidad con el entrevistado
  • No interrumpamos al entrevistado, para poder extraer su voz no contaminada
  • Grabemos desde antes de llegar hasta después de irnos; extendamos los márgenes de la situación de la entrevista. Somos cazadores/as de situaciones sonoras, no dejemos escapar algo valioso.
  • Avisemos para qué usaremos la grabación para que nos autoricen al menos de palabra.

Escuchá la primera parte del documental “Es de prensa”. Prestá atención a la forma en que se hizo la entrevista y si hay narrador externo o no. La serie completa de cinco partes está disponible aquí.

En definitiva, pensar en contenidos desde la amplia perspectiva del documental sonoro, nos permite revalorizar la potencia de los sonidos y por ende de la radio, aquella que es capaz de hablarle a la razón y a la emoción; con conceptos y con sonidos.

Para pensar

¿Qué historia creés que sería interesante contar con documental sonoro?

¿Puede haber documentales sonoros sobre historias falsas?

¿Qué formas creativas se te ocurren para incluir un narrador saliéndote de la forma clásica?

¿Con qué roles diferentes puede aparecer la música en el documental sonoro?

Materiales de interés

Libro “Historias, terrenos y aulas. La narrativa sonora en español desde dentro”. Charlote de Beauvoir (coord.) et al. Universidad de Los Andes, Bogotá, 2019.

Dibujando definiciones sobre el documental sonoro. Artículo.

La estética en el documental sonoro. Artículo.

Mirá el conversatorio sobre documental sonoro que hicimos en la Bienal Internacional de Radio Colombia 2018 entre Alejandro (CPR Perú), Laura (CPR Colombia) y Francisco (CPR Argentina)

 

Documental sonoro. Una alternativa estética para contar la realidad

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