FM De La Azotea

Entrevista con Javier Germinario y Claudio Torres, de FM De La Azotea de Mar del Plata, provincia de Buenos Aires.

¿Cómo se financia el proyecto? ¿Cuántas fuentes distintas tienen para sostenerse? ¿Cuáles son?

Javier Germinario: De muy diversas maneras. Mientras pensamos en ofrecer servicios y algunos productos, las fuentes principales son aportes de los programas, publicidad en la tanda de la radio, aportes institucionales, sobre todo de organizaciones gremiales, culturales, algunas de profesionales de la ciudad. Y también el aporte del esfuerzo voluntario de muchas personas, o de bastantes personas, que donando su presencia, su tiempo y su tarea ayudan a que se financie también, que se sostenga el proyecto.

Claudio Torres: Nuestro proyecto comunicacional se financia a través de acuerdos con emprendimientos comerciales como también con sindicatos, también con acuerdos con las producciones independientes que salen al aire de la radio. En la actualidad tenemos acuerdos con: Cooperativa Telefónica Copetel, Sindicato Luz y Fuerza, La Bancaria, Asociación Judicial Bonaerense, Hotel A.T.I.L.R.A., Centro Cultural América Libre.

¿Qué relación tienen con la audiencia? ¿Hacen mediciones?

Javier Germinario: No hacemos mediciones, no hay mediciones oficiales. Tampoco hacemos las nuestras. La relación tiene que ver con redes sociales, con algún tipo de incidencia. Muchas veces pasa que cuando algo de lo que hacemos no sale, como un programa, o algo a lo que los oyentes están acostumbrados a escuchar o participar, no está, nos lo plantean. Y eso es una referencia de que había alguien escuchando, participando del proyecto.

Claudio Torres: El vínculo es sobre todo en redes sociales. El año pasado pusimos un contestador automático y este año habilitamos una línea para mensajes de Whatsapp. También está la página web. No hicimos mediciones de audiencia.

¿Planifican tener o tienen un formato tipo Club de Oyentes? ¿Cómo funciona? ¿Qué trabas encuentran para implementarlo?

Javier Germinario: En los primeros años de la radio, se habló de un club. Largamos algunos materiales, algunas propuestas. Pero no terminaban de ir más allá de los participantes de los programas, que escuchaban otros programas de la radio. Y al principio pasaban que era más participantes de actividades organizadas por la radio que oyentes que, con alguna certeza, estuvieran sintonizando la 88.7 algunas horas al día.

Club de oyentes no hay. Cuando intentamos ponerlo en funcionamiento era muy básico, muy elemental y era imposible desde lo práctico sostenerlo en el tiempo.

Personalmente opino: los oyentes participan escuchando, proponerles otra instancia me da la idea de que no va a generar participación sino todo lo contrario. En todo caso lo que puede haber son clubes de participantes del proyecto pero no en carácter de oyentes.

Claudio Torres: Existió hace muchos años.

La economía de los participantes del proyecto ¿se sostiene exclusivamente por la radio? ¿Cobran por las tareas en la radio?

Javier Germinario: Muy buena la pregunta… Está bastante repartido entre quienes tenemos un trabajo formal y además participamos del proyecto, y quienes no tienen una tarea regular y participan del proyecto.

Por otro lado, algunas tareas en la radio tienen algún tipo de retribución que no es la convencional. Consideramos que esto no es un trabajo para ninguno de los que realizan tareas.

Nadie se sostiene exclusivamente por esos aportes que la radio distribuye. Probablemente haya personas que solo tienen eso como un ingreso y no realizan un trabajo formal por afuera. Pero tienen otra forma de subsistencia porque si no sería inviable para ellos. Está un grupo de personas que o viven con sus familias o reciben algún otro tipo de ingreso formal, y estamos los que tenemos uno o varios otros trabajos convencionales.

Claudio Torres: No se sostiene de manera exclusiva vía la radio. Hay montos para tareas específicas. No a todas las que implican el día a día de la radio.

¿Se consideran trabajadores-asalariados?

Javier Germinario: Me gustaría escuchar el resto de las respuestas sobre esta pregunta…

Tal vez lo respondí en la anterior: yo estoy convencido y me gustaría que sea algo allanado en el colectivo, que no venimos acá a vincularnos entre nosotros o con alguien en particular, en términos de empleado-empleador. Mucho menos por un salario y mucho menos por la consideración de que debemos estar en blanco o tener algún tipo de aporte. Creo que está claro que quien requiere de eso lo tiene que buscar en otro lado.

Este proyecto se sostiene por la militancia por la comunicación participativa, que eso no quita que pueda haber roles que tengan algún tipo de retribución parcial, o posible por su tarea, que ojalá pudiera crecer y llegar a todos los que estamos en el proyecto, pero que sobre todo en una etapa en que el proyecto no es autosustentable, y está a veces en rojo en su balance mensual, es imposible pensar en ser trabajadores o asalariados.

También creo que el espíritu del proyecto no cambiaría si en algún momento desplegáramos una gestión suficiente para repartir honorarios, en términos más formales. Pero creo que no nos planteamos el desafío y el objetivo concreto de ir en búsqueda de eso. Y mientras tanto es una discusión que casi no se da.

Claudio Torres: No me considero un trabajador asalariado. No puedo afirmarlo por los demás…

¿Es lo económico determinante para el proyecto? ¿Y cuándo planean encarar algo nuevo? ¿Lo hacen igual y después consiguen el dinero?

Javier Germinario: A mi modo de ver, nosotros hacemos las cosas igual y después vemos qué pasa con la plata. Lo económico no es determinante mientras no se corra un serio riesgo. Estamos en el borde permanente de correr serio riesgo.

Cuando nos planteamos la necesidad de buscar más recursos, las respuestas no son suficientes. Es como si no hubiera una real conciencia de que corremos peligro de no poder seguir sosteniendo este proyecto.

En algún punto, creo que nos falta algo de conciencia. Me parece que tenemos la sensación de que podemos seguir “achicando” y que el proyecto se sostenga igual, y por ahí no podemos terminar de darnos cuenta que el proyecto no va a ser el mismo. Es tan dinámico que a veces se parece más o se parece menos a lo que nos gustaría. Y que eso está dado por las posibilidades reales de sostener una o muchas o más o menos las cosas que nos gustaría que pasaran en este proyecto.

Claudio Torres: No ha sido barrera en los 13 años del proyecto. Ni tampoco determinante para encarar acciones concretas. El colectivo de gestión ha sabido articular para quienes facilitaron recursos para lo que se encaraba en su momento.

El espacio donde está la radio ¿cómo es? ¿Alquilan o es propio?

Javier Germinario: Tenemos un espacio cedido y un acuerdo que no alcanza a ser un alquiler, que tiene que ver con hacernos cargo de los insumos, de los costos o de los valores que implica ocupar un espacio físico, que es muy acotado, muy reducido. Casi insuficiente solo para la radio.

Claudio Torres: Es un primer piso de un complejo deportivo, acondicionado para tener las comodidades necesarias.

¿Tienen dentro del equipo de la radio una persona especializada en gestión-administración? ¿Un equipo?

Javier Germinario: No hay un equipo de gestión. Hay un compañero que toma desde lo administrativo lo que tiene que ver con pagos, cobros e ir llevando los papeles indispensables, los más urgentes.

Algunos otros que tienen que ver con lo legal, lo contable, se llevan muy a los tirones y en los tiempos obligatorios. Muchas veces perdemos también esos plazos. Pero no nos especializamos en la gestión, si uno piensa sobre todo en la gestión integral a la hora de crecer. Lo hacemos intuitivamente, impulsivamente, aprovechando oportunidades que son externas muchas veces, dadas por alguien o una institución de afuera. Pero no hay una planificación que nos permita adelantarnos para cumplir ciertos objetivos, e ir a buscar los recursos que hacen falta para resolver o alcanzar esos objetivos.

Claudio Torres: No tenemos una persona especializada. Sí hay quien se encarga de los números mensuales. Y articula con la contadora y con el tesorero de la asociación civil.

¿Tienen publicidad comercial? ¿Les genera un ingreso significativo?

Javier Germinario: Hoy por hoy el balance mensual está en rojo. Estamos una quinta parte del presupuesto mensual abajo. De esas cinco partes que sí juntamos, cuatro son los aportes de los programas y una es la publicidad comercial.

No hacemos gestión comercial, eso está claro. Si la hiciéramos creo que hasta podríamos empatar los niveles ingresos y comenzaría a haber excedentes. Esto porque manejamos volúmenes presupuestarios muy bajos. Por eso sería muy fácil equiparar los aportes de los programas con los ingresos publicitarios.

No nos negamos a la publicidad comercial. Sí ponemos ciertos márgenes: con quienes sí, con quienes no. Son discusiones que son dinámicas, con cierta legitimidad para cierta época y después las vamos renovando.

Claudio Torres: Tenemos acuerdos comerciales de ese tipo. Nos ayuda al momento de encarar los egresos mensuales.

¿Acceden o accedieron a pauta oficial? ¿Subsidios del Estado?

Javier Germinario: Hemos accedido a pauta oficial local. Y no hemos hecho gestiones para otros niveles de pauta. Y en referencia a los subsidios, sí hemos tramitado subsidios con legisladores. Y con ningún ámbito del Ejecutivo, nunca.

Después los concursos o convocatorias que las hemos intentado y algunas ganado. Pero tienen que ver con concursos, no con subsidios. Presentamos proyectos y algunos los hemos ganado. Y todos los que ganamos los llevamos a término.

Claudio Torres: No hemos tenido. Sí hemos accedido a subsidios vinculados a la ley 26522, como vía funcionarios puntuales.

¿Percibieron algún condicionamiento estatal al percibir esos fondos?

Javier Germinario: Había como una especie de planteo, no sé si previo (con la pauta local). O paralelo al decir que sí al ingreso de esa publicidad. Que es que se le permitiera a las autoridades “responder”: no se fijaban ni se pedía que el medio no dijera ciertas cosas o incluyera ciertas voces. Pero, a partir de que aparecieran ciertas denuncias o reclamos al gobierno de turno, que existiera la posibilidad de responder. Y creo que no lo evaluamos siquiera si eso debíamos admitirlo. Y se generaba a veces de hecho y a veces no se cumplía.

Claudio Torres: No tuvimos ningún tipo de condicionamiento.

¿Hacen planificación, presupuesto, balance? ¿Cómo lo(s) resuelven?

Javier Germinario: Resolvemos los balances respecto de lo obligatorio por ley. Hemos estado al día y nos hemos atrasado. Somos una asociación civil y tenemos que tener balance.
No hacemos presupuestos. No planificamos. Planificamos acciones, planificamos movimiento, eventos pero la pregunta va vinculada a proyectar metas, objetivos, estrategias, a plazos… Cosas que nunca nos hemos sentado ni siquiera a debatir, mucho menos a acordarlas y a decir “en dos años queremos esto y en cuatro esto otro”. Sería un debate riquísimo, al que tenemos que animarnos alguna vez.

Esto no implica que no crezcamos. Crecemos impulsivamente o en función a oportunidades que se van abriendo. Terminamos yendo para el lado donde se abren puertas, en vez de abrirlas nosotros o ir a buscar una puerta nosotros.

Claudio Torres: En los años que llevo en la radio, recientemente se tomó conciencia de la necesidad de internalizar lo económico como algo de atención, y no solo lo comunicacional. Mes a mes se vuelca en una planilla de cálculo ingresos y egresos, la facturación… Y la contadora de la asociación civil realiza los balances anuales.

¿Han accedido, o pensado en hacerlo, a proyectos de cooperación internacional?

Javier Germinario: En alguna época teníamos el ejercicio de buscarlos. Alguna vez accedimos para proyectos específicos. Era una linda época esa… Porque además en ese momento sí pensábamos estrategias con lo que esos financiamientos requerían o buscaban, y también con que hubiese una dimensión del desarrollo del proyecto que fuera lo que nosotros queríamos hacer… Que cumpliera con las dos cosas: con lo que el proyecto quería y con lo que nosotros queríamos hacer.

Eso se fue reduciendo en la medida que los esfuerzos y las cabezas de los que sostenemos el proyecto, nos concentramos más en lo local, en lo coyuntural, en lo inmediato, en la emergencia.

Claudio Torres: Hemos accedido y procuramos tener otros que nos permitan llegar a nuevas metas. En su momento nos permitió publicar un manual de Hacia un Periodismo con Conciencia de Género, creando buenas prácticas. De este participaron: la Red Par y una organización internacional (UAC).

¿Son estables los integrantes del proyecto de la radio? ¿Fluctúan? ¿Ha sido un problema habitual a lo largo de la historia? ¿Lo es hoy?

Javier Germinario: No da igual responderla hoy que en otro momento. Creo que si volvemos a escuchar esta respuesta en algunos meses, deje de tener validez lo que diga hoy…

Hasta este año (marzo 2017), estos últimos meses, habíamos disfrutado de una estabilidad en la composición que está buena. Porque cuando somos los mismos durante una buena cantidad de tiempo, algunas cosas son más fáciles. Las podemos llevar mejor.

Hemos tenido épocas de dos personas responsables del proyecto y épocas de veinte y asambleas interminables, de más de un día… definiendo cosas y debatiendo. Creo que se viene un tiempo no tan bueno, no quiero ser pesimista y tampoco es lo que nos están preguntando. Pero es un problema que atraviesa nuestra historia y es fluctuante. Y algo para decir a favor: este momento, estos últimos dos años de estabilidad, coinciden con una composición muy cercana a lo que el proyecto requiere, en términos de formación. Y eso también es una ventaja: en otras épocas fuimos más pero con una diversidad tan grande que por ahí nuestras inclinaciones iban para cualquier lado, menos para la comunicación. Más allá de la comunicación participativa, en la que ninguno de nosotros está formado ni más ni menos que en este mismo proyecto. Pero la formación en comunicación en sí, antes nos faltaba. Y en esta época que está terminando, eso lo tenemos como una ventaja.

Claudio Torres: Las y los integrantes son fluctuantes, pese hay que hay una base de cuatro o cinco que hace varios años están. No lo enmarcaría en un problema.

¿Qué relación tienen con el mercado? ¿Y con sectores de la economía popular?

Javier Germinario: Estamos insertos en el mercado. Aunque sea solo por no establecer decididamente, y de manera explícita, un rumbo distinto, es que terminamos adentro del mercado. Intentamos que al mercado no le sea fácil o automático o natural, cumplir o desarrollar sus lógicas en este proyecto pero es una pelea desigual. Y entonces sí aparecen actores de la economía popular, proyectos solidarios, que no tienen como sentido principal el fin de lucro. Que eso nos tiene más contentos, haciendo cosas con ellos. Nosotros mismos somos un proyecto que nos definimos con ese perfil pero que interactuamos con actores e instituciones regidas por cánones lucrativos, comerciales y de mercado. Entonces tenemos que hacer equilibrio. Así lo definiría…

No nos queremos dejar llevar pero tenemos una cuenta en el banco. Y cuando tenemos que pagar la luz o comprar un equipo, no hay términos no comerciales o no de mercado…Nuestra lógica organizativa, nuestra búsqueda identitaria, no va por ahí, intentamos que no vaya por ahí, definidamente.

Claudio Torres: En vías de encontrar nuevas formas de sostenimiento de este proyecto, todos los días buscamos insertarnos en el mercado comercial de la ciudad. En lo estrictamente económico no tenemos vínculos con sectores de la economía popular: sí lo conocemos y estamos en contacto pero en la actualidad no hay un vínculo comercial.

¿Contaron con financiamiento en el momento inicial del proyecto? ¿Cómo fue? ¿Y actualmente, a la hora de hacer crecer de la radio?

Javier Germinario: Otra muy buena pregunta, para contar la historia… Y también para reflexionar…

El financiamiento inicial del proyecto fueron aportes personales. Algunos más grandes, otros más chicos. En algún momento, cuando éramos muy poquitos y se generaban excedentes, ninguno lo retiraba. Era como una reinversión permanente, de volúmenes de plata muy chicos. Los que ponían plata un poco más importante, tenía como una deuda el proyecto con ellos, que les fue devuelta en su momento. O poníamos equipos, una computadora, un micrófono… Alguien una vez puso una parrilla y cuando se mudó de la ciudad, le dimos la plata para una parrilla. Como algo muy concreto.

Para que crezca el proyecto, ya no es así. No ponemos plata nosotros, más allá de que en la cotidiana, está el que va en bicicleta y no gasta plata para el colectivo o el que va en taxi y paga su taxi, y ahí está poniendo su plata para venir.

A la hora de crecer: donde surge una necesidad, surge una línea para resolverla. Y eso sí tiene estrategias o una mínima planificación para la consecución del recurso.

Claudio Torres: No se contó con financiamiento externo. Se articuló con radios compañeras que luego dieron forma a AMARC Argentina.

¿Han tenido o tienen ingresos por servicios (edición de piezas, locución, alquiler de estudio de grabación, etc., etc.)? ¿Han ganado premios?

Javier Germinario: Ganamos algunos premios. Nos presentamos a muchos más. Y últimamente ni siquiera nos presentamos… Los que ganamos implicaron alguna vez un viaje, alguna vez un reconocimiento, una estatuilla… No plata, necesariamente.

Alguna vez hemos apuntado a prestar servicios, hacer ediciones para afuera, producciones, alquilar el estudio… Pero no hay una política de manijear eso, ni tampoco es significativo lo que obtenemos prestando esos servicios. Es como que cuando aparece alguna propuesta intentamos aprovecharla, sin salir nosotros a buscar quien esté demandando estos servicios.

Claudio Torres: Son ocasionales pero sí tenemos los recursos para hacer las veces de productora audiovisual. Hemos ganados premios vinculados a la Ley 26522, como el de Construyendo Ciudadanía en Radio y TV, en 2009 y 2013. También en 2008-9 se ganó un reconocimiento en un marco de un informe que se hizo sobre la situación social en una competencia internacional en Mar del Plata, como lo era la Copa Davis.

¿Cuál es la situación legal y figura administrativa de la radio? ¿Tienen licencia? ¿Qué relación ven entre sostenibilidad económica y estar legales?

Javier Germinario: Somos una asociación civil sin fines de lucro. Estamos poniéndonos al día después de tener dos balances atrasados. Pero nuestra personería está vigente.

La asociación civil sostiene varios proyectos de comunicación participativa, el principal es la emisora de radio. En 2006 obtuvimos un reconocimiento. Nos consideramos una radio con el equivalente a una licencia para emitir como radio comunitaria.

En realidad, nunca apelamos a la legalidad para nuestra sostenibilidad económica. No es que chapeamos con que somos una radio legal. Por ahí para tramitar la actualización del contrato del alquiler del edificio de la antena, decimos que somos una radio legal y podemos probarlo. Para pedir que nos permitan transmitir el fútbol de verano, tuvimos que mostrar los papeles de licencia o de reconocimiento. En lo que tiene que ver con la gestión real, económica, no. No porque queramos hacernos los alternativos o los truchos o los marginales o ilegales, pero porque no tenemos vista la relación entre esas cosas.

Claudio Torres: Somos una asociación civil sin fines de lucro. La radio tiene licencia.

Para el sector sin fines de lucro, estimo, un beneficio al momento de tener pauta oficial o el acceso a concursos del Estado. Después: en los papeles no cambia nada ya que los medios tienen más historia sin licencia o reconocimiento, que con ella.

¿Han accedido a créditos bancarios? ¿Otra vía de financiamiento no-estatal?

Javier Germinario: No. Créditos, en esos términos concretos, no. Porque una de nuestras dificultades es el mediano plazo y el saber si en largos períodos de tiempo podríamos asumir un compromiso como devolver un monto importante de dinero. Además cuando evaluamos estas situaciones, nos plantamos: ¿endeudarnos para qué? Y nunca hemos podido pensar que el objeto del endeudamiento, del bien, o del servicio generado a partir de ese recurso importante, se amortice a sí mismo. Eso es falta de conocimiento, o de formación para este tipo de instancias. Porque es lo lógico y lo habitual en cualquier ámbito pero nosotros no podemos pensar de esa manera, no nos sale.

Claudio Torres: No hemos accedido a créditos privados de ninguna índole.

¿Algo que consideren importantes respecto de su experiencia en la sostenibilidad que no les hayamos preguntado y quieran agregar?

Javier Germinario: No quiero usar la palabra milagro… Pero considero que después de haber recorrido todo junto esto que es parte de nuestra historia y a partir de estas preguntas lo ponemos todo junto y en pocos minutos: llego a la conclusión de que es raro que llevemos trece años al aire y cuatro o cinco anteriores de proyecto y que todavía no se haya caído. Uso la palabra “raro” y no quiero usar “milagro” porque no encuentro una palabra mejor que tenga que ver con que nuestra experiencia tiene un montón de cosas positivas y muy ricas, que tienen que ver con esfuerzo, con que donde ocurre algo estamos todos al pie del cañón, y ponemos mucho más de nosotros que incluso en la cotidiana, cuando las cosas andan normalmente solas o bien. Y tiene un aspecto que para mi atenta contra nuestra posibilidad de crecer que es que, como funciona y no se cae, y aparece sostenido, entonces no hay que hacer mayores esfuerzos. Me parece que de las dos cosas se puede aprender: nosotros mismos, y quien escuche o lea estas respuestas, incluso para no repetir estas situaciones. Algunos nos pasamos el día pensando y cuando pasa cualquier cosa delante nuestro, pensamos en qué le puede venir bien eso que está pasando al proyecto de la radio. A algunos nos pasa y eso se traduce en hechos. Y a veces no pero por alguna cuestión externa pero no por no intentarlo.

Estar permanentemente pensando este proyecto sin que eso nos enferme y que de muchas situaciones surjan propuestas o iniciativas, o vías de crecimiento. Y no tanto: a veces de generación de cosas nuevas, aunque sea, es algo que por ahí está bueno que pueda cundir, que se pueda multiplicar o aprovechar en otros lados.

Y esa falsa sensación de tranquilidad y de que todo está bien, es algo de lo que se puede aprovechar para que no nos pase. A nosotros mismos y a los demás. Y creo que si pensara un poco más, pudieran surgir otras cosas que está bueno contar…

A nosotros nos resulta mucho algo que lo llamo mal “el trabajo eventual”: si queremos estar presentes en la lectura del fallo de un juicio de lesa humanidad, eso nos sale muy bien. Y tiene que ver con saber dónde y por qué tenemos que posicionarnos y generar un hecho comunicacional. Y ahí aparecen de la nada quienes cubren cada rol y resuelven todos los imprevistos y las dificultades. Si pudiéramos trasladar esa forma de funcionamiento a lo más cotidiano (sé que estoy diciendo algo que se contradice en sí mismo) si pudiéramos poner esa tenacidad y ese esfuerzo en gestión, creo que no pararíamos de crecer y de generar cosas nuevas y buenas y verdaderamente participativas desde lo comunicacional en el ámbito en el que estamos.

FM De La Azotea

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