Gifggenheim: “Registrar Lima de una manera subjetiva es el modo más honesto de retratarla”

El proyecto de radio Gifggenheim es una de las pocas esencias de creación radiofónica en vivo vía Internet, donde la magia de la radio se entiende como aquella complicidad con los escuchas, y el mensaje es entender que la radio es más que un medio.

La radio puede a pasar a ser un concepto memorizado, si es que no recordamos algo básico de este ejercicio: transmitir emociones.

Bajo esta premisa, escuchar y transmitir un poco de nuestra capital y de nosotros mismos, con todos aquellos contrastes que nos definen, se juntan en las voces genuinas del proyecto Gifggenheim; quienes cada jueves transmiten su programa “Ay la bida en Lima”, donde la b labial no es un error.

Es así que en un aproximado de 180 minutos tratan de plasmar una vida sin urgencias; el refugio que buscamos después de un largo día de trabajo y trajín; aquella recompensa de convivir con nuestros seres queridos por unos minutos.

Como proyecto, Gifggenheim nació el 15 de setiembre del 2016. Es una plataforma gifweb, la cual tiene como objetivo principal el registro visual y sonoro de la capital del Perú, desde el formato gif como concepto y forma.

Una de sus referencias es el trabajo del colectivo audiovisual mexicano llamado Sonido Confirmación, porque ellos empleaban el concepto de retratar visualmente a una ciudad a través de las acciones cotidianas de las personas en la vía pública. De acuerdo con Gifggenheim, “el factor clave de este colectivo es el no juzgar a una ciudad como si fuera la periferia o lo chicha”. Los gifts de Sonido Confirmación, “te permitían entender el amor, la relación que había en la persona y la ciudad. Y toda esa esencia retenida en una imagen pequeña constante, repetitiva, era algo muy fuerte”, comentan las creadoras de Gifggenheim mientras nos acomodamos para la entrevista.

Desde el Centro de Producciones Radiofónicas en Perú, nos reunimos con las creadoras del proyecto Gifggenheim, para conocer un poco más del porqué de la apuesta por una radio online y de cómo transmitir el sentimiento que nos detonan nuestros territorios.

¿Cuáles son los gustos en común que tienen ustedes para hacer el proyecto de radio online?

El pan con palta es un gusto en común. Pero sí es cierto que también diferimos en un montón de cosas, y por ello hacer la radio es chévere. Porque si tuviéramos los gustos iguales, la radio no tendría esa esencia de descubrir los puntos de vista que cada una tiene.

Lima es un lugar común que tenemos para hacer la radio. Como un detonador muy importante, cuando estábamos las cuatro teníamos esa gran fascinación, este amor-odio, y eso nos lleva a conversar muy íntimamente sobre las cosas que pasan en la ciudad, de manera muy personal y general. Eso nos motivó mucho a hacer la radio.

Ustedes apelan a que Lima debe registrarse subjetivamente, ¿por qué creen que debería ser de ese modo?

Primero, porque nosotras vivimos acá. Somos parte de esta ciudad. Más allá de que creamos que se deba enfocar así, consideramos que no hay otra forma donde quepa Lima.

Cuando se habla de registrar a Lima subjetivamente, también pensamos en la práctica histórica, incluso hablar de ella (Lima) objetivamente, es algo con lo que se debe tener mucho cuidado. Porque a veces pierdes de vista voces singulares, y tratas de aplanarlas.

Entonces, registrar Lima de una manera subjetiva es el modo más honesto de retratarla. Porque hablamos de lo que nos pasa, de lo cotidiano, de cómo vivimos en la ciudad, no buscamos tratar de dar un súper enunciado de lo que es Lima.

En su práctica, ¿cuáles son los sonidos más intensos que han llegado a registrar de Lima?

Uno de aquellos sonidos que nos llamó la atención, fue en 2014, cuando la Municipalidad de Lima retiraba a los vendedores ambulantes. El mensaje era muy fuerte, el cómo los sacaban en plena navidad, y la forma en que lo hacían era muy ruidosa. Ambos lados, cara a cara; era muy extraño.

¿Qué sonidos guardarían de Lima?

Hay un sonido especial, si vas a la parte de atrás de la avenida Abancay en el Centro de Lima, donde cambian de música todo el tiempo, tipo discjockey, y por cada media cuadra hay como una pista sonando; esa mezcla entre ciudad y sonoridad nos encanta. No creemos que sea un sonido intenso, pero sí es uno de los que guardaríamos.

Otro de los sonidos que nos llama la atención, es cuando se abren y se cierran las puertas de los buses grandes, que es como el sentir del aire: pusttt

Ahora, es inevitable mencionar que cuando una está de viaje en el extranjero, llega a extrañar el tráfico; especialmente el claxon largo; incesante.

¿Con qué equipos hacen sus registros?

Registramos con celulares y el mapeo informal es más un concepto que empleamos para referirnos a toda la página y sus contenidos.

¿Por qué Gifggenheim? ¿Tiene algo que ver con el Museo Guggenheim?

Cada una tiene su versión de esto (risas). En La Rambla de San Borja, una vez adentro, en el centro miras para arriba y hay un espejo, y en ese espejo se refleja la gente con las sillas, y no sabemos qué pasa, creo que las sillas también son blancas, y se parece a esa foto que muchas personas suben a sus redes cuando van al Museo Guggenheim. Entonces se nos vino a la mente este hecho de que en Lima podría haber un Guggenheim, y del tema de pensar en este hecho-broma de las cosas exportadas que a veces queremos, y también el ánimo de acá sobre lo bamba; ese deseo de tener las cosas de afuera.

Era gracioso pensar en el Museo del Gif desde acá; Lima. No podemos tener un Guggenheim, pero sí un Gifggenheim. En realidad, es así como surgió el nombre de nuestro proyecto.

¿Por qué apostarle a la radio online y no al podcast?

Es bonito -real- estar conectados con otras personas. En ese momento; en vivo. Leer los mensajes que nos envían al programa en tiempo real, es una gran experiencia y emocionante. Porque nos imaginamos cómo está la otra persona, qué estará haciendo, de dónde nos escucha, o si no nos escucha nadie.

Por ejemplo, una radioescucha, María Elena, nos comentaba que tenía un ritual para escucharnos; preparaba tecito, comenzaba a ordenar su cuarto los jueves, y nos ponemos a pensar en cómo eso podía pasar en otro lugar, mientras nosotras estábamos haciendo el programa desde este lado. Esa conexión con otras personas cuando estás en un programa en vivo, es la esencia que nos gusta de la radio.

De hecho, almacenamos todos nuestros programas en línea. Están en ivoox.
Además, hay algo especial que cuando alguien te pide poner una canción, la colocas y te respondan: “Gracias, ¡qué emoción!”. Por eso dejamos abierto el Whatsapp, para que la gente nos llame, nos escriba y pueda enviar sus mensajes de audio para pasarlos por la radio.

No solamente debemos ser escuchados en el futuro, sino también escuchados ahorita, mientras se está transmitiendo la radio.

Otro punto a sumar dentro de lo divertido, es el cómo se maneja el error en el programa en vivo. En el podcast, uno tiene mucho cuidado cuando graba, y existe toda esa dinámica de la edición, y en el vivo no hay esa posibilidad, todo es inmediato. Creemos que cuando te enfrentas a la radio debes ser muy honesto, porque si no lo eres, se nota.

¿Qué experiencias les ha traído radio Gifggenheim?

El proyecto de la radio, es el motivo por el cual pensamos en los otros días de la semana, qué canciones vamos a colocar cada jueves, qué temática vamos a tratar. Y nos da mucha energía para continuar con la semana, a pesar de las cosas terribles, pesadas que nos pasan; porque sabemos que tenemos un día dedicado a juntarnos para conversar, pasar música, compartimos nuestras experiencias con las personas que nos escuchan; nos sentimos acompañadas. Eso sigue siendo lo maravilloso de la radio, que te da esas ganas de querer estar ahí.

Otra experiencia es cuando una chica nos escribió pidiendo que abramos una sección corazón. Y nos contó que había conocido a una chica con la que estaba saliendo, y nos pedía consejos sobre sus problemas amorosos.
Y nos pareció increíble que alguien sin conocernos nos pueda contar sobre su nueva relación amorosa. Y bueno, a raíz de este pedido, sacamos la sección corazón (miradas y sonrisas).

¿Son un proyecto autogestionado o cuentan con auspicios/colaboraciones?

Somos auspiciadas por nuestros negocios personales. De hecho, ahora vamos a recibir un pago por los talleres de creación de radio online gratuita, que hemos brindado en Espacio Fundación Telefónica de Lima.

¿Cuál es la meta que tienen con radio Gifggenheim?

Primero, vivir la vida, bueno, sobrevivir. No concebimos a la radio como un producto, y no es que no hayamos pensado en el objetivo. Pero, Radio Gifggenheim nace de una necesidad vital, como la urgencia que puedes tener tú de ver a tus seres queridos.

Por un lado, no deja de ser un trabajo y tampoco quiere decir que no tengamos responsabilidad de venir todos los jueves. Es un compromiso que tenemos. Si bien la vida es un trabajo; esta es una de las formas en cómo la trabajamos.

¿Cuál es la anécdota más chistosa?

Una vez no transmitimos ni grabamos. No nos dimos cuenta. Incluso, ese mismo día durante el programa, hubo algunos radioescuchas que nos dijeron que no se escucha la radio, y nosotras pensábamos que ellos no estaban entrando bien a la página para escucharnos; nos equivocamos (sonrisas).

¿Cuál es su reflexión sobre la radio convencional?

Nos gusta escuchar la radio de otras personas. O sea, cuando estamos en una bodega nos quedamos un momento a escuchar la radio de ese lugar; cuando estamos en el micro o en el taxi; en el transporte público de acá, si una persona está escuchando radio, también nos ponemos a escucharla. Porque sentimos que el espíritu de la radio es como ese acompañamiento a la vida de esa persona mientras la escucha, y de fondo siempre tiene su comitiva sonora del cual nosotros somos testigos.

El sonido o canción para representar a radio Gifggenheim

La canción Amor por internet de Las Conquistadoras, abarca la idea de todo el proyecto. La escuchamos por primera vez en la muestra del 2016, GIFmi.

Creemos que la intro, la cortina musical que tenemos representa lo que es el programa.

Además, la canción de José José, “El triste”, cada vez que la escuchamos, decimos: “ay la radio”. Ahora esa canción no la podemos escuchar como solíamos.

¿Qué equipo técnico emplean para sus transmisiones?

Empleamos hotglue.me, listen to my radio, virtual dj y canciones de youtube. Además, usamos un micrófono pequeño, el cual nos permite estar cerca al momento de hablar en el programa.

¿Qué es lo nuevo para radio Gifggenheim?

Se vienen los últimos días de radio.

¿Y eso?

Es el cierre de una etapa. Hemos producido 64 programas de casi 3 horas cada uno. Claro, vamos a seguir con el proyecto de la página  Gifggenheim. No es por un factor económico, eso queremos dejarlo claro.

¿Cómo será la despedida?

Definitivamente será especial. Esperamos estén atentos, el programa final será el 04 de julio.

¿Algo que deseen añadir?

Gracias a quienes nos escuchan y bueno, a quienes nos han leído ahora.

Si no saben qué hacer con su vida, hagan una radio.

Desde el Centro de Producciones Radiofónicas, agradecemos a las creadoras del proyecto Gifggenheim; por permitirnos entrar a su hogar, invitarnos pan con paltita, y compartir todas sus experiencias que les deja la radio y el programa “Ay la bida en Lima”.

Para finalizar, también pueden escuchar acá la entrevista que nos hicieron mientras detrás de canciones, las íbamos entrevistando.

Gifggenheim es un proyecto de Solange Saldaña, Gisselle Girón, Pierina Másquez y Marisabel Arias.

Página web: https://gifggenheim.com

Correo: gifggenheim@gmail.com

Gifggenheim en facebook

Whatsapp: +51 955 207 363

Los registros de Lima se pueden encontrar en la pestaña cumbia

Esperamos regresen pronto. Gracias.

Gifggenheim: “Registrar Lima de una manera subjetiva es el modo más honesto de retratarla”

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