La experimentación en la radio

La idea y la experimentación. Método y obra para una radio más creativa.

1. Una radio más creativa, ¿es posible?

Partamos de esta pregunta, ¿o es una premisa? No, una premisa es otra cosa: las premisas son las conjeturas previas a una conclusión, por ejemplo, una premisa podría ser: “La radio es aburrida”. ¿O será que esto es una falacia?

“La creatividad es el abandono de toda seguridad”. Eso lo dijo alguien alguna vez y creo que está bien. Dudar, tratar de meternos en lugares desconocidos, probar, errar, corregir, volver a errarle, experimentar, todos los caminos son válidos a la hora de ser creativos y volver más atractivos y disfrutables nuestros proyectos.

Las dudas tiene que arrancan desde el primer instante y las preguntas: por qué queremos hacer esto, , para qué?, para quién? y finalmente, de qué manera se puede hacer?

“Se puede hacer por el camino fácil o por el difícil”. Quién no lo ha escuchado; una frase de mierda, la verdad. Hay que hacer las cosas por el lado correcto. Simple no necesariamente significa aburrido, así como rebuscado o complicado no necesariamente quiere decir que sea entretenido.

La radio es aburrida. Sí, las radios aburridas lo son, tratemos que esto no nos pase y pensemos contenidos y sobre todo -creo sea la búsqueda más importante hoy- los formatos, las formas de mostrar lo que queramos decir. Esa búsqueda creo es la más desafiante, la que más paralizado nos dejará al intentarlo pero la que nos dará más satisfacciones a la hora de ver los resultados. Utilicemos todas las herramientas que tengamos a nuestra disposición experimentando y rompan todo lo que esté hecho.

La experimentación es una de las mejores herramientas de la creatividad, y hasta más les diría, el azar -muchas veces- es el mejor amigo de la experimentación. En el caso de las experiencias radiofónicas esto puede aplicar al siguiente ejercicio: hagamos un registro random, de lo que sea (una voz, un auto, una licuadora encendida) reproducir lo registrado y volverlo a grabar con otro dispositivo, y volver a hacer una y otra vez cambiando de dispositivos, tanto de grabación como de reproducción. ¿Qué buscamos con esto?, realmente no lo sabemos, pero seguro que en el proceso algo se les va a ocurrir. De eso se trata la experimentación -de encontrar más que de buscar- hallar “algo” mientras buscamos “nada”.

Utilicemos los géneros ya conocidos y explotemos al máximo sus características en función de enriquecer nuestra historia. La ficción radial, el documental, los paisajes sonoros, el radio arte, la experimentación sonora, todos estos “géneros” pueden usarse, apoyando nuestra idea y sobre todo poner énfasis en las cosas que más nos importa contar o destacar en el proyecto.

2. ¿Cómo se les ocurrió eso?

Acá entramos al terreno de la generación de las ideas, y que tiene puntos en común con la creatividad, pero no siempre. Nos enfrentamos ahora al desafío de ponernos a escribir un guión y la primera pregunta podría ser: ¿de qué vamos ha hablar?

Muchas veces, esta pregunta se responde sola, cuando ya tenemos claro lo que queremos decir: “quiero hacer un documental sonoro sobre la última huelga general en mi país”, listo. ¿Ya está? No del todo. dentro de este tema, también tenemos que seguir decidiendo y preguntándonos cosas. ¿Qué nos interesa contar sobre el tema? ¿Desde dónde vamos a contar la historia? Hay varios lugares donde pararse para contar esta misma historia: desde un lugar neutro -como si fuéramos objetivos observadores del conflicto- o nos podemos parar de algunos de los dos bandos beligerantes. Todas estas decisiones definirán luego a dónde apuntar a la hora de enfatizar discursos, posturas y hasta reacciones.

¿Pero si no supiéramos de qué se trata nuestro proyecto? Escuchando cosas por ahí, alguna vez nos hemos encontrado sorprendidos por una idea que nos parece “genial” y nos preguntamos “¿Cómo se les ocurrió eso? Qué genios”. Bueno sí y no. Las ideas, las historias, los personajes, muchas veces están frente a nosotros; solo se trata de prestarles atención. Una charla al azar escuchada por la calle, una escena que vemos desde el ómnibus al pasar por algún lugar, una foto encontrada en la calle, un libro que descubrimos en una biblioteca mientras estamos en el cumpleaños de un amigo, todas estas cosas pueden ser disparadoras de una idea y de un futuro guión. También hay gente que se ha tomado el trabajo de estudiar estos impulsos y los han catalogado en lo que denominaron “Cuadros de ideas”. A continuación les dejamos algunas de ellos.

La Idea seleccionada:

Proviene de nuestra memoria afectiva o vivencia personal. Es esa sensación de soñar despierto, cuando recordamos algo que nos marcó por alguno u otra razón. Claro está que tiene un carácter totalmente personal y proviene desde nuestro pasado reciente o remoto.

Lo que podría desencadenar en alguna historia familiar, de inmigrantes, de algunas costumbres o rituales -o porqué no de algún lugar- que quizás ya no existan o que hoy se han transformado.

La idea verbalizada:

Esta surge de lo que alguien nos contó. Un caso, un comentario, o hasta un pedazo de alguna historia que escuchamos sin querer en un ascensor. Es un idea que surge de lo que captamos de nuestro entorno.

La idea leída:

Esta es una idea que podríamos llegar denominar, “una idea que nos cayó de arriba”. Surge al leer una noticia en un periódico, en una revista, en un libro y hasta porqué no -y volvemos a recalcar el azar y el estar atentos todo el tiempo- en un folleto que nos han entregado en la calle.

Insistimos, no todas las ideas nacen de la mente “genial” de alguien, hay que saber verlas y saber buscarles las aristas más interesantes a los cientos de historias que nos rodean y desarrollarlas.

3. El peor de los finales: “A trabajar”.

Bien, la encontramos, tenemos la mejor idea del mundo. ¿Y ahora? Llegó el momento que todos odiamos: tener que llevarla adelante. En el bloque sobre Ficción vimos algunos tips para organizar nuestro proyecto y para escribir un guión. Esas herramientas nos podrán asistir para llevar a lo concreto la idea que hemos tenido. Llegados/as a este punto podemos diferenciar entre la experimentación como parte de una metodología de invención y la experimentación como un fin en sí mismo.

La experimentación como una búsqueda de ideas. Con la primera lo que hicimos fue forzar las ideas y los materiales, provocarlos, hacerles preguntas, para a partir de allí encontrar oportunidades e inspiración para realizar piezas sonoras. En este caso, llegará una instancia necesaria de guión.

La experimentación como obra. Con esta, aquellos experimentos y artesanías que realizamos con los insumos sonoros que encontramos (casi como en la plástica, obras de retazos, reutilizaciones, uso de registros, audios de archivo, mensajes de WhatsApp o lo que sea), generan obras en sí mismas, muchas de las cuales serán ciertamente más abstractas que en la opción anterior. Aquí quizás terminemos fabricando una pieza sin elaborar un guión.

De todos modos, existen hibridaciones e infinitas posibilidades entre estos dos grandes grupos de utilidades para la experimentación.

Ahora bien, nos interesa particularmente la presencia de la experimentación en los contenidos que tratan sobre la realidad, en contenidos periodísticos. Allí, es particularmente fértil el terreno que ofrece el documental sonoro que, como vimos, es un género de autor a medio camino entre el periodismo y el arte. Entendemos que la experimentación es fundamental en la puesta estética de los documentales sonoros. Escuchemos un ejemplo y poniéndonos en la piel de sus autores, prestemos atención a cómo aparece la experimentación.

Bla bla bla. La reconstrucción -con testimonios y registros- de un programa de radio de finales de 80s en Montevideo, servirá de escenario para hablar sobre la escena artística experimental en Uruguay.



Para pensar

¿Son aplicables todas estos elementos que hemos descripto en un documental sonoro?
¿Cómo podemos experimentar en el rol del narrador/a?
¿Y en los lugares y formas en que se registran las entrevistas?
¿Cómo pensar en el paisaje sonoro como un insumo experimental para un contenido periodístico?
¿Podremos reconstruir un entorno experimentando en nuestro estudio con registros previos? Se la tiramos.

Materiales de interés

RadioLab ExperimentAL. El RadioLab es un conjunto de productores/as y organizaciones cuyo objetivo es idear métodos innovadores y creativos para la realización radiofónica que puedan inspirar a las radios de fines sociales. Conocé sus experimentos/convocatorias.

 

La experimentación en la radio

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