Radioteatro con fines sociales: el caso de Corazón de Mujer

Un ejemplo importante de cómo la ficción y la radio pueden complementarse para contribuir a la construcción y fortalecimiento de los derechos y la democracia. Por Francisco Godinez Galay – CPR


El radioteatro tiene vida en la actualidad. Quizás una nueva vida: aquella que se sale del mero entretenimiento y plantea al entretenimiento como una forma atractiva de abarcar temas de relevancia social. Este es el caso de “Corazón de Mujer”, un ejemplo importante de cómo la ficción y la radio pueden complementarse para contribuir a la construcción y fortalecimiento de los derechos y la democracia.

“Corazón de Mujer” es un radioteatro producido por el Sistema Chiapaneco de Radio, Televisión y Cinematografía en México. Su principal objetivo es generar una nueva conciencia respecto de la aberrante violencia de género en todas sus formas, haciendo énfasis en las situaciones vividas por mujeres indígenas. La idea es que no porque ha sucedido siempre así, no debe ser cambiado. Y con la herramienta de la ficción, tocando de cerca la experiencia propia de los oyentes, provocan preguntas en ellos, cuestionamientos a propias actitudes y actos que se ejercen quizás por inercia. Así, se exploran las posibilidades de modificar estos aspectos, contribuyendo a generar una sociedad que viva en una cultura de paz. Como ellos la definen en su web, Corazón de Mujer es “una historia para el empoderamiento de las mujeres”.

 

Se abordan múltiples temáticas y problemas. Por ejemplo, la situación de una pareja que vende a su hija. Le explican a la madre que así es la costumbre del lugar, que si a ella le parece raro es porque es de afuera. A lo que la madre contesta: “es que no me acostumbro a las costumbres”. Luego de la historia, hay lugar para reflexiones: por qué no modificar esas costumbres, cómo se cosifica a la mujer.

 

Los guiones son realizados por una mujer tzotzil y una tzeltal, y para su redacción se encuestaron a cerca de mil mujeres de Chiapas sobre sus propias experiencias. Lo narrado en “Corazón de Mujer”, por tanto, es realmente representativo. Los problemas narrativos de los testimonios suelen ser que siempre hay una mediación entre testimoniantes y testimonialistas. Entre quien vivió y cuenta su historia, y quien la transcribe, la recorta (Tobón, 2010:43-65). Y que así “sigue siendo un discurso de èlites” (Sklodowska, Elzbieta, citado en Tobón, 2010:52). En el caso de “Corazón de Mujer”, no solo aparecen las historias reales vividas por las mujeres de Chiapas, sino que están plasmadas en los libretos por dos de esas mujeres, y además las voces de las protagonistas son las que aparecen en el producto terminado. En este sentido, la diferencia entre testimoniante y testimonialista se achica, y nos permite acceder a esas historias de una manera más directa y honesta que lo habitual.

 

Además, se encuestó a las mismas mujeres luego de la emisión de la serie, para conocer en qué grado cambió su percepción respecto de sus problemáticas. Esto constituye un gran ejemplo de cómo crear las historias en base a datos de la realidad y a consultas previas con la comunidad, y en cómo medir la utilidad social que el radiodrama puede tener. Según Karla Gutiérrez, del Sistema Chiapaneco, al cierre de este artículo “se continúa el proceso de análisis de resultados para conocer el impacto de los contenidos”.

 

El radiodrama no solo brinda herramientas sencillas para provocar la reflexión. También llama a denunciar y a no callarse ante estas situaciones, que se escudan detrás de “la costumbre”, y no son otra cosa que aberraciones. “Corazón de Mujer” ofrece las dramatizaciones de los problemas, y los diálogos con “la licenciada”, la voz autorizada que recomienda qué hacer.

 

Además, otorga entidad a las víctimas y a sus experiencias, a través de la consagración mediática de sus voces. En este sentido, se acerca a una versión pura de la libertad de expresión, en donde resulta muy importante el hecho de poder expresar las vivencias, y con ello, ser ante el mundo. Este ser ante el mundo sirve también para la conciencia colectiva, el autorreconocimiento y como la base necesaria para modificar prácticas violentas. “(…) Las memorias y su organización como  narrativas se basan en las interpretaciones individuales de lo que ‘sucedió’. Por vía del sujeto podríamos llegar al colectivo, porque en situaciones de violencia y trauma colectivos los procesos comunales son los que, en muchas ocasiones, moldean las memorias individuales. Con frecuencia, las ideas comunales son discutidas y por lo tanto son objeto de cambio, de manera que la colección de narrativas individuales crea narrativas comunales” (Rincón, Franco y Castaño, 2010:70).

 

Así, a través de la herramienta de la ficción, pueden llegar más de cerca al público y a quienes sufren o pueden sufrir estos problemas. Lamentablemente, las historias se basan en situaciones cotidianas que sufren las mujeres, muchas tomadas de expedientes de la Fiscalía de la Mujer del Estado de Chiapas. Con este radioteatro se contribuye a cambiar de a poco la cultura de la violencia y la discriminación de género. El movimiento es doble: por un lado, desnaturalizar lo que históricamente fue presentado como natural. Y por el otro, no destinarlo al lugar de los tabúes, sino abrirlo y acercarlo a la experiencia de todos y todas.

 

En lo técnico, es simple, y se nota que las actuaciones no son profesionales, lo que no es malo en sí mismo. Lo interesante e importante es que quienes actúan son los miembros de la propia comunidad. En ese sentido, importa más el hecho de que estos temas se hagan carne en la propia voz de los afectados y protagonistas reales, que participen de la producción, más allá de una visión extremadamente eficientista de observar la calidad del producto sin atender al contexto de realización. Por eso, en este caso, esta presencia evidente de la comunidad con su sonido propio, aporta al reconocimiento identitario de la misma comunidad, a la toma de conciencia acerca de las problemáticas y soluciones en su propia voz, y a la presencia conjunta y esmerada de quienes sufren y trabajan para cambiarlo.

 

Al respecto, vale mencionar que en este sentido, quizás sean tan o más importantes los procesos de producción y difusión, que el producto en sí mismo. La producción, porque pone en cuestión estas temáticas al interior de las comunidades, que deben reflexionarlas para decirlas, interpretarlas, y porque debe existir un trabajo de indagación respecto de las nefastas realidades que viven muchas mujeres, sacando estos temas del ostracismo y la oscuridad, dándoles entidad y convirtiéndolos en algo debatible, no en un tabú. Y la difusión, ya que el Sistema Chiapaneco ha buscado con este radioteatro vincularse con otras radios, a las que se le ofrece el contenido de forma libre, con el objetivo de multiplicar esfuerzos, que la producción del radiodrama sirva para otras comunidades distantes, y de algún modo, aunar experiencias, acercar distancias, lograr un ámbito solidario para la lucha contra la violencia de género a través de una experiencia radiofónica completa. Según Karla Gutiérrez, “hasta el momento más de 50 frecuencias de México y una en la República de Panamá la han transmitido”. No solo se trata de la emisión y la recepción, sino de todo un trabajo integral que por momentos ve en la radio solo una excusa y un horizonte que permite trabajar estos temas de un modo concreto y con un fin plausible.

 

Invitamos a escuchar esta experiencia, conocerla, vincularse con ella, difundirla y replicar el método en otros lugares y para múltiples temáticas.

 

Bibliografía

Rincón, Omar; Franco, Natalia; Nieto, Patricia; “Las narrativas como memoria, conocimiento, goce e identidad”, en Rincón, Omar; Franco, Natalia; Nieto, Patricia (editores), Tácticas y estrategias para contar. Historias de la gente sobre el conflicto en Colombia, Friedrich Ebert Stiftung, Bogotá, 2010.

Tobón, Natalia; “La realidad y la ficción del testimonio”, en Rincón, Omar; Franco, Natalia; Nieto, Patricia (editores), Tácticas y estrategias para contar. Historias de la gente sobre el conflicto en Colombia, Friedrich Ebert Stiftung, Bogotá, 2010.

Radioteatro con fines sociales: el caso de Corazón de Mujer

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