Repudiamos el amedrentamiento ejercido al aire por el director de Radio Nacional Córdoba

Desde el Centro de Producciones Radiofónicas del CEPPAS repudiamos la prepotencia de Lucero, alertamos de sus consecuencias sobre la libertad de expresión en el país.

El director de Radio Nacional Córdoba, Orestes Lucero, llamó en vivo durante la realización del programa de la emisora “Solo por hoy”, conducido por Fabiana Bringas, para expresar su opinión sobre una entrevista realizada allí con la madre de Facundo Jones Huala, lonko mapuche privado de su libertad. Dicha opinión, no solo por la forma, sino por la posición de poder de Lucero, constituye una fuerte represalia y presión ante la decisión editorial del programa. Tras escudarse en la supuesta noción de objetividad y en “escuchar todas las campanas”, Lucero lo que hizo fue cuestionar la decisión de entrevistar a una determinada persona y de criticar al actual gobierno, lo cual de ningún modo puede asociarse a una voluntad por alcanzar la objetividad, sino todo lo contrario.

“La línea editorial de radio nacional es no tener línea editorial”, afirmó Lucero.

Extracto de la intervención de Orestes Lucero:

“La llamo para dejar claramente a la audiencia que el reportaje que usted acaba de hacer corre por cuenta de usted, no de la línea editorial de la radio que no tiene línea editorial. Me resulta vergonzoso (…) que critique, insulte a un gobierno —a dos gobiernos, a un gobierno chileno y uno argentino— que, mal que le pese a usted, a la señora Isabel, o a quien escuche (…) fue elegido democráticamente. Esta es una radio nacional y exige la máxima seriedad. Y no puedo entender que porque desde la producción, o u la identidad y la personalidad del señor Jones Huala. Sinceramente creo que lo que usted acaba de hacer está dentro de lo que se llama periodismo militante. Y Radio Nacional es la radio de todos, no admite periodismo miltante, tendencioso, o subjetivo. La llamé porque la línea de Radio Nacional es la falta de línea. No hay línea. Son los hechos, debidamente cronicados (sic), con entidades y con representantes que podamos saber exactamente qué entidad tienen para hablar. Lo que acabamos de ver es un hecho tendencioso, subjetivo, descalificador, inadmisible para Radio Nacional”.

“La línea editorial de radio nacional es no tener línea editorial”, es una particular afirmación que ya Lucero había utilizado en alguna oportunidad, destacando que era su tarea “reeenfocar a un equipo de gente para que comprendan que la línea es que no hay más línea”. Con lo que vemos que no es una simple declaración de momento: toda la gestión de Lucero parece apuntar a algo nunca visto en la gestión de un medio público. ¿Qué radio puede funcionar sin línea editorial? ¿Desde qué línea puede sostenerse justamente una barbaridad así? La línea editorial que Lucero pretende imponer existe, y se desnudó hoy en su violenta intervención: es una línea gubernamental y opuesta a los derechos del Pueblo Mapuche.

La línea editorial que Lucero pretende imponer existe, y se desnudó hoy en su violenta intervención: es una línea gubernamental y opuesta a los derechos del Pueblo Mapuche.

Lucero tiene todo el derecho a opinar lo que quiera sobre Facundo Jones Huala. Pero no tiene el derecho de sancionar una opinión ajena, ni una decisión de producción, sobre todo por el cargo y la posición de poder que ostenta en un medio público. Este llamado de Lucero es uno de los más graves hechos contra la libertad de expresión ocurridos en los últimos años, sin muchos precedentes en Argentina. Lucero es conocido por ser un “excéntrico”, “autodidacta”, “polémico”. Ha trabajado como asesor de campañas políticas y publicista en campañas para diversas fuerzas políticas, y fue parte de la gestión del menemista Germán Kammerath en el canal público de TV “ATC” (ex Canal 7, actual Televisión Pública Argentina). La gravedad del caso aumenta en el actual contexto de recrudecimiento de las presiones a comunicadores/as y medios que intentan informar sobre los acontecimientos relacionados al conflicto en territorio mapuche y a la desaparición de Santiago Maldonado.

Lo que, en palabras de Lucero, es un “hecho tendencioso, subjetivo, descalificador, inadmisible para Radio Nacional” no fue la actividad periodística del equipo de “Sólo por hoy”, sino el grave muy amedrentamiento ejercido con su intervención. Desde el Centro de Producciones Radiofónicas del CEPPAS nos solidarizamos con el equipo de “Sólo por hoy” y repudiamos la prepotencia y autoritarismo de Lucero, y sus consecuencias sobre la libertad de expresión en el país.

Hacemos un llamamiento a Hernán Lombardi, director del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, y a Ana Gerschenson, directora de Radio Nacional, a manifestarse en contra del accionar del director de Radio Nacional Córdoba LRA7, y a activar los mecanismos correspondientes para sancionar este tipo de actitudes que debilitan la calidad democrática del país.

Repudiamos el amedrentamiento ejercido al aire por el director de Radio Nacional Córdoba

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