PODCAST Y FEMINISMO

Ruge Hermana

Conocé este proyecto de plataforma de diálogo feminista en Perú.

Estamos sentadas en distintos sofás, las miro y hacemos un triángulo de conversación, un poco de agua de hierba luisa para aliviar los aires otoñales de Lima, se siente bien. Es una conversación casera, informal, donde ellas rugen y yo soy esa receptora en eco no a distancia del rugido que ha compactado con muchas personas.

Entonces, uno de sus primeros cuestionamientos para iniciar era el que tenían ganas de sacar algo desde hace mucho, pero la oportunidad no se daba por temas económicos, logísticos, hasta que salió la pregunta: “¿qué herramientas tenemos?”, y como lo recuerda Siara Horna: “decidimos hacerlo con lo que teníamos en ese momento, y así nació Ruge Hermana”.

Esto implicaba comenzar a organizarse, sincronizar agendas. Uno de los primeros retos fueron las transmisiones en vivo vía Facebook, lo cual involucraba gestionar la lista de invitadas/os para los programas y como ellas lo mencionan, “todo ese proceso nos dio más cancha para manejarnos mejor en cuanto a estructura, y sí, fue un aprendizaje constante”. Pues sí, porque debían estar las tres o al menos dos, para que el programa pueda iniciar, entonces se volvió un poco complicado, hasta la segunda temporada.

Como todo nuevo conocimiento, existe la retroalimentación. Entonces decidieron parar un momento, a lo cual se le podría llamar la primera temporada. Pero, el alto significó buscar y saber qué quería y esperaba cada una de las integrantes de Ruge Hermana. Y como ellas entre risas dicen: “qué queríamos de la vida en general”.

Ya para la segunda temporada cambiaron la estructura, porque además se dieron cuenta que estaban creando una comunidad. Y esto aplicó para que migraran al podcast: logística, técnica, practicidad, y además porque solo iban a continuar dos en el proyecto. Sin embargo, este hecho no significó dejar de lado el material audiovisual, sino que por ahora no lo pueden usar como lo venían haciendo antes.

Mientras escucho a Fiorella Ferrari y Siara Horna, con sus voces firmes y dispuestas a ser escuchadas, me doy cuenta de que tienen mucho por rugir. Seguimos con nuestras aguas de tiempo.

¿Cómo fue la lluvia de ideas para crear el nombre de Ruge Hermana?

Fiorella Ferrari: Bueno, de hecho, para llegar al nombre, tengo que mencionar a Daniella Graner, quien ha hecho las ilustraciones, la tipografía, y todas esas cosas de Ruge. El nombre Ruge salió de Daniella. Prácticamente lo donó. Ella es activista, feminista, pero radica afuera. Ella tenía una ilustración que realizó en sus clases, creo que en EEUU, donde le pidieron que retrate cómo es Lima. Entonces, mientras todos veían de la ciudad lo más bonito, ella buscó otro enfoque, y su aporte fue un tigre rugiendo que decía “Ruge”.

Andrea propuso “Ruge peruana”, y yo le dije que la palabra “peruana” nos limitaba a que eventualmente sea siempre de Perú, nos cortábamos las alas. O sería chévere decir “Ruge Latinoamericana”, porque tenemos una migración grande de nuestras compañeras venezolanas, y en esa lluvia de ideas dijimos, que tal “Ruge Hermana”, y comenzamos a decirlo: “Ruge Hermana” “Ruge Hermana” “Ruge Hermana”, las tres estuvimos de acuerdo y listo.

¿Qué experiencia les ha dejado la primera temporada?

Siara Horna: Más que una experiencia, un vínculo. Nos han escrito chicas, escolares, comentándonos los problemas que tienen, y si les podemos ayudar con tal cosa. Particularmente, siempre he tenido otras plataformas donde he podido consultar y aclarar dudas, pero esa era la temática, el eje: consultar. Pero acá, en Ruge, éramos tres, y al darnos cuenta que debíamos coordinar respuestas, ahí nos sentimos responsables por el contenido que podemos hacer. Sentía que nuestros mensajes llegaban a veces a niños y niñas, nos sentimos responsables.

FF: Yo también creo que ese ha sido un gran punto, el punto de quiebre. Sí, nosotras lo hacíamos porque nos gustaba o lo veíamos necesario. Creo que a partir de un caso que nos llegó a las redes sociales, sabemos que hay alguien detrás a quien sí le sirve lo que decimos. No solamente somos las feministas escuchando entre feministas en construcción; hay chicas que están mucho más detrás del conocimiento, o con menos libertades y que al escucharnos recién están cuestionándose. Darnos cuenta de esto, generó un gran punto de quiebre y también por eso es que empezamos a llamar más especialistas, buscábamos a la persona más idónea para que sea lo más interseccional posible, porque los casos pueden ser realmente diferentes.

SH: Mira, lo que teníamos antes, en realidad no es que lo de Facebook sea etapa 1 y el podcast etapa 2…

FF: No es que separemos un video de podcast …

SH: El otro capítulo fue un aprendizaje, y no solamente porque fuese audiovisual; nos lanzamos a hacer audiovisual en vivo, si queríamos tener invitado, nos lanzábamos con todo a la vez. Además, porque en ese momento habían como roles, Fio estaba en todo lo que era producción, estaba atrás registrando, o nos marcaba el tiempo.

Andrea y yo estábamos con la experiencia nueva, y también lidiar con esto…

FF: Todo este manejo se dio a la vez y como que te da más cancha para otras opciones, porque poco después empezaron a llamarnos de otra plataforma…

SH: Hicimos una colaboración con la marcha de 2018. Sin embargo, Ruge ya había articulado con otras compañeras, otros colectivos y hemos invitado a compas al programa, pero a partir del 25 de mayo ya estábamos en la mesa, era más real.

Flora Tristán nos invitó a su aniversario, a ser parte de los nuevos grupos de feminismo, de hecho, fue un gran aprendizaje; y ya por eso recién ahora hemos continuado, dice podcast #9 pero sabemos que es una nueva versión, una nueva estructura, una nueva forma de trabajar.

Fiorella Ferrari
Fiorella Ferrari

¿En algún momento han pensado en la monetización del podcast?

Hace poco habíamos hablado de eso, y se acercaron marcas, pero no necesariamente monetizar, si no el básico canje. En el camino, no quiere decir que quede ahí, pero sí ha habido prioridades, y si van a alterar el objetivo de Ruge, se descarta. Ahorita es un trabajo voluntario y estamos dispuestas a seguir así si el objetivo se mantiene.

Como podcast, ¿cuáles creen que son sus fortalezas y su talón de Aquiles?

SH: Bueno, los puntos a favor son prácticamente el hecho de que el consumo es mucho más fácil, es mucho más cómodo, el no tener la cámara enfrente hace que nos soltemos un poco más. El diálogo, la dinámica que tenemos fuera de la cámara, de lo visual, ayuda que el programa fluya más o el tema de las entrevistas para poder escucharlas mejor, es más cercano, más familiar, lo hace más real, más casero, rescataría eso bastante.

FF: La plataforma de audio es un atributo. Desde Ruge, una ventaja diferencial es que al margen de los temas feministas, tratamos de hacer un diálogo más elocuente, hemos descrito palabras; “patriarcado, ¿qué cosa es?”, ah mira la definición es esta, siendo específicas, y esto gracias al feedback que hemos tenido de amigas, que no les quedaban claro estas cosas. Algo que hoy lo puedo sentir como ventaja en Ruge porque antes era uno de nuestros talones de Aquiles, y se convirtió en una ventaja, y la otra ventaja es que la difusión entre compañeras feministas es muy buena, así como te pasas un PDF o un libro, “oye escucha este podcast” , por temas es más fácil.

SH: El talón de Aquiles, tal vez sería la dinámica radial por decirlo así, que vamos escuchándonos y mejorándonos, las muletillas, cosas meramente radiales, todavía la estamos construyendo.

FF: Y también sumarle la difusión de podcasts feministas, necesitamos tener un alcance más grande, sabemos que a través del podcast va a ser más difícil, por ahora.

¿Cuál es la apreciación de ustedes con respecto al podcast y al feminismo?

SH: Es una gran herramienta, un gran acceso, que permite una información totalmente nueva, sin el matiz de los medios de comunicación, sin casarse con nadie, por decirlo de ese modo.

FF: Creo que el ciber activismo en general, ha sido y seguirá siendo una gran herramienta para el feminismo, puntualmente, el podcast es importante en el caso del Perú. Menos del 70% de peruanos y peruanas tienen Internet, pero mientras haya más descentralización, así como la radio en este caso que es el medio de más alcance, los podcast tienen la misma dinámica de formato de audio: comunican un mensaje.

Ustedes ¿qué opinan del feminismo expresado en el género reggaetón?

SH: Creo que cuando se habla de eso, se habla más de estilo musical que las letras, y yo creo que ahí está el error. Y te lo digo yo, porque no me gustaba el reggaetón y el perreo, y ahora me está convenciendo. Pero sí, yo tenía esta crítica, yo he odiado toda mi vida la letra denigrante, cómo pueden bailar esto. Además, tenía un poco de tabú, las razones del por qué se le critica tanto: lo mojigato, la libertad sexual, porque ven a una mujer libre bailando, no digo que pensaba así, pero sí tenía rasgos de ese chip.

FF: Yo he escuchado reggaetón, si tu escuchas de los 90s, el 90% de las canciones eran machistas, misóginas y sí claro, hay otro tipo de música misógina, y está mal, existen; la salsa, boleros, tangos, que dicen “si te veo con otro te mato”, son así de explícitas. Entonces, yo creo que el reggaetón es uno de los géneros que siempre ha vivido en el nivel de construcción, se le lapidaba mucho más que otros géneros, que literal nos ponemos en 4 para bailar. Hay muchas compañeras, que somos feministas, activistas, y me incluyo, y no por eso dejo de disfrutar bailando reggaetón, claro, no voy a bailar un reggaetón de hace diez años, es más, le voy a decir: ¡cambia!, porque tiene una letra demasiado misógina, entonces no me provoca, pero si hay otros reguetones que los voy a disfrutar, y los voy a cantar, juergueas además sin culpa.

SH: He escuchado reguetones bacanes, donde no están maltratando a nadie y que rico tonear así.

Ivy Queen …

SH: Totalmente, cuando ella hacía reggaetón, sus letras eran más de empoderamiento, a pesar de que no me gusta la palabra empoderamiento, pero da esta fuerza que te pones a decir, “yo digo cuándo no, yo digo cuándo sí”, la mayoría de los hombres dicen “cuando yo quiera”, “tú me vas a obedecer”, “porque tú eres mía, y etc etc”.

FF: Algo que he notado en los reggaetones de mujeres es que saltan mucho este tema de “yo soy mejor que tú” “tu chico me quiere en su cama”, y toda esta onda de, cual es la necesidad hermana, y ahí está la confusión de cuál es el empoderamiento de la mujer, pero ya cuando te vas al extremo de que “tu novio me quiere en su cama”, de que “me envidias”, “tengo más plata que tú” y todas estas cosas que también hay reggaetones de mujeres que se van por ahí …

SH: Y que no son feministas…

Además hay otro punto que podría salir con cualquier tipo de música, muchas veces hemos normalizado que el hombre haga letras o músicas en general basándose en que las mujeres somos cosas, las malas, las musas que los inspiran, entonces yo como mujer, por qué no me puedo dar el atrevimiento, de que un sujeto me inspire o de que es un atorrante y le quiero cantar de esa manera, y esto no solo en ese tipo de género musical como el reggaetón.

Siara Horna
Siara Horna

Su percepción del feminismo en Perú…

FF: Creo que el feminismo mientras más nos organicemos en Perú, más logros vamos a tener. El feminismo ha generado muchos cambios a nivel dentro de la agenda pública, dentro de las políticas públicas y en la sociedad que es lo más relevante.

SH: Creo que el feminismo es muy importante en el país, a pesar de que no estamos organizadas en el nivel que quisiéramos, todavía tenemos mucho por trabajar, quizás la siguiente generación, pero cada paso que demos ahorita es super vital. El feminismo es necesario en Perú, un país super diverso, entonces sí creo que alguna consigna debe ser transversal, es que el feminismo debe ser interseccional.

Para ustedes qué es Ruge Hermana …

Creo que hemos llegado a varias conclusiones, una de ellas es que Ruge Hermana es un espacio de dialogo feminista en la que queremos ser más que la tertulia del feminismo. Somos una plataforma de diálogo feminista, no solo hablamos entre amigas que nos hemos tomado unas chelas, sino que somos más que eso, porque tratamos de educar, tratamos de visibilizar los temas que sabemos que son los principios del cuestionamiento.

Algo más que deseen añadir:

Nos encanta el nombre “Ruge hermana”, ruge sí, pero también llora si quieres.

Equipo de Ruge Hermana:

Mi nombre es Siara Horna, tengo 29 años, soy fotógrafa y fui parte de “Ni una Menos” en agosto del 2016. Como lo mío es la fotografía, creo que en los detalles están las historias que se pueden contar solas. También soy miembro de Ruge Hermana.

Yo soy Fiorella Ferrari La Valle, tengo 28 años. Soy comunicadora de profesión, soy activista en la organización “Paremos el acoso callejero” también conformo Ruge Hermana. Actualmente estoy en una segunda carrera que es ciencias políticas, porque lo personal es político.

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Correctora: Carolina Morales

Transcripción: Andrea Yaro

Ruge Hermana

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